Desde que te fuiste todo ha sido tan extraño, aún no me acostumbro a la idea de continuar en un lugar donde no podré verte nunca más, a tener que mostrar una falsa sonrisa cuando solo tengo ganas de llorar.
He tratado de distraerme saliendo a caminar para no pensar en tu partida, pero es imposible hacerlo, ¿Cómo superar la perdida de la mejor persona de tu vida?
Mi mente se encuentra en un trance, aún está tratando de lidiar con el shock que nos causó verte en aquel sombrío cajón, esa no era la manera de irte y lo sabías, al menos tendrías que haber ido a despedirte, quizás debiste dejar tu orgullo de lado y pedir ayuda, pero no fue así.
Respiro profundamente en un intento de calmarme, pero de pronto el aire comienza a pesarme, camino lejos de la gente para respirar mejor y cuando me doy cuenta estoy mirando el suelo desde el segundo piso de una plaza, pensando en lo fácil que podría ser caer desde ahí y en lo rápido que sería verte de nuevo si lo hago, respiro y me acerco más, la barda choca con mi cadera, estoy solo a un paso de estar junto a ti de nuevo y entonces me alejo.
Yo no merecía que tú me hicieras eso y nadie se merece que yo lo haga también.
Nadie está solo al pasar por algo así.
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