Todo lo que tiene un comienzo...
Alguna vez alguien me dijo que cada paso que avanzabas era un capítulo más en tu vida. A todo este capítulo, que empezó cuando me cambie de carrera y ahora está llegando a su fin, aun no tiene nombre. Pero lo tendrá. Aun busco el título. Mientras tanto les dejo a los personajes de este capítulo.
Y pasaron nueve semestres, que debieron ser ocho, para que me graduará. Si tomamos en cuenta los tres que estuve en otra escuela del IPN esto nos da doce semestres. Si, seis años para graduarme. Yo soy el de en medio y las tres personas que están conmigo en esta fotografía, son y serán amigos que me llevaré de aquí. O al menos, eso espero. Les presentaré quienes son ellos. Empecemos de izquierda a derecha.
David Edmundo Hernández Téllez: Realmente no recuerdo como lo conocí, pero comencé a hablarle bien porque jugaba pokémon. Y esa amistad que comenzó con platicas sobre videojuegos se mantiene hasta estos días. Y claro, seguimos jugando pokémon. Él es de esas personas que siempre tiene algo ocurrente y tonto que decir, incluso en los momentos mas difíciles siempre te sacará una sonrisa con alguno de sus comentarios.
Miguel Ángel Hernández Ángeles: Yo había reprobado álgebra III y Ari (del que hablaré más adelante) le dijo a Migue que si me ayudaba en mi ETS. Él, sin siquiera conocerme, me resolvió el examen y me lo mandó. Pasé. Así fue como lo conocí. Al igual que Mundo jugaba pokémon y tuve la suerte de ganarle. Es algo extraño el muchacho, a veces un poco intolerante y de las muchas veces que lo invites a salir, solo tendrás la oportunidad de que te acompañe una o dos veces en tu vida.
Brenda Fernanda Pérez Chávez: Sin palabras. Todo comenzó cuando le pedí su cuaderno para pasar unos apuntes que me hacían falta, allá por el segundo semestre. Se convirtió en mi mejor amiga, en una persona en la que sabía que le podía confiar cualquier cosa. Pasé tres maravillosos años en la escuela con ella. Tomamos todas nuestras clases juntos desde tercer semestre hasta séptimo. Trabajamos en muchos proyectos dentro de la escuela y fuera de ella. Con ella conocí y aprendí millones de cosas. Sabe demasiado de música, le encanta leer y ver películas de todos los géneros. Aunque es muy introvertida, le gusta echar relajo y siempre tiene opinión para todo, siempre para todo.
Pero ellos tres no son los únicos a los que quisiera agradecer todos eso buenos momentos que pase en ESFM. Hay dos personas que quisiera mencionar que hicieron la estadía en la universidad algo mas que solo ir a estudiar.
Jesús Ari Delgado Miranda: Fue el segundo amigo que hice cuando entre a ESFM. De hecho, él me comenzó a hablar. Me pregunto que que modelo de celular tenia. En aquel momento yo traía un XPERIA Arc y el un XPERIA Ray. Esa fue la primera plática que ambos tuvimos. Después de eso, siguió el skate, las fiestas, las barras, las pequeñas reuniones en mi casa. Él es un amigo con el que puedes ir a cualquier lado en cualquier momento. Un amigo que te enseña de música y de películas. Alguien a quien le gusta hacer amigos y ser muy amistoso. Un amigo que está loco, realmente loco.
Israel Sánchez Mendoza: Isra es un genio. Aunque él muy humildemente conteste que no lo es, todos sabemos que es mas que eso. Al contrario de muchos que nos atrasamos un semestre o un año o una vida; él la termino en siete semestres, de ocho. Siempre me ayudó a resolver desde ejercicios que no entendía, hacer trabajos que me eran difíciles de plasmar, tareas que no sabia ni como resolver; hasta resolver exámenes completos para que pudiera pasar la materia. Isra fue el primer amigo que tuve, la primera persona a la que le hablé cuando llegué a ESFM. Un amigo muy introvertido con el que puedes confiar las veinticuatro horas los siete días de la semana y que te echa la mano cuando lo necesitas.
A todos ustedes les agradezco todo lo que hicieron por mi. Gracias por todas esas risas. Gracias por echarme la mano cuando lo necesitaba, en alguna tarea, en algún trabajo, en alguna circunstancia. Son pocas las personas que realmente me agradan y a quienes respeto, y ustedes son parte de ese grupo.
De ese pequeño grupo del que tomo muy en cuenta su opinión, su consejo.
Y aunque se que ha habido algunas veces algunas diferencias, saben que yo siempre los apoyaré y estaré ahí siempre, siempre, siempre que me necesiten. Una llamada o un mensaje serán suficientes para que yo me haga presente. La distancia no será impedimento. El tiempo tampoco lo será.
Estaré para escucharlos, para acompañarlos, para que crezcamos juntos como los amigos que somos. Estaré ahí cuando necesiten un hombro en el cual llorar, un consejo (aunque soy malo dando consejos), un abrazo, un amigo.
Cada quien empezará o ha empezado a tomar su rumbo, su camino; ha comenzado a construir lo que quiere para su futuro. Tal vez nos alejemos. Tal vez alguno de ustedes no piense esto. Tal vez a mas de uno ni siquiera le importe esta amistad y prefiera alejarse lo antes posible, Tal vez ya no quieran saber nada más. Entiendo. Comprendo. Aun así estaré ahí.
¡GRACIAS POR TODOS LOS MOMENTOS!
Quisiera escribirles mas y lo haré pero aun no es momento. No, aun no lo es...