¡La puerta...!
Sonrió suavemente y le dio un pequeño beso, para después levantarse de encima. —Pues venga, señorito, póngase el pantalón que nos vamos—. Sonrió levemente. Le apetecía salir fuera, hacía un día genial y no quería quedarse en la habitación.
¿Dónde vamos? -- Preguntó curioso mientras se ponía el pantalón rápidamente, ajustándose el cinturón. Después buscó unos zapatos para terminar de vestirse y se dirigió hacia la chica. -- ¡Listo!










