Sissi, la Emperatriz: obsesionada con su figura, convirtió su Palacio en gimnasio y spa
Elisabeth Amalie Eugenie von Wittelsbach, más conocida como “Sissi”, fue la emperatriz de Austria y Reina Consorte de Hungría. Nacida en Múnich, Reino de Baviera.
Se crió en una familia que si bien era noble, también era bastante liberal y alejada del protocolo real. Era hija del duque Maximiliano de Baviera y de Ludovica de Baviera.
En 1853, la madre de Sissi llevó a su hermana Elena (candidata original) a conocer al emperador Francisco, a fines de que se casara con ella. Sissi, con unos 15 años de edad, fue solo a acompañar, pero Francisco se enamoró de ella y no la de hermana.
Se casaron en 1854 en Viena. El matrimonio fue siempre muy complicado, ya que la corte vienesa era extremadamente rígida y protocolaria, y Sissi, libre y poco convencional, se sentía atrapada.
Tuvo varios hijos, pero sufrió mucho cuando le arrebataron el control sobre su educación, especialmente la de su hija Sofía, quien murió siendo bebé, lo que la afectó profundamente.
Uno de los mayores logros políticos de Sissi fue su relación con Hungría. Aprendió el idioma húngaro y apoyó los intereses húngaros dentro del imperio austrohúngaro. Gracias a su influencia, se logró la creación del Imperio Austrohúngaro en 1867, y ella fue coronada como Reina de Hungría junto a su esposo.
Sissi fue una figura muy compleja: tenía una obsesión con la belleza y la delgadez. Se mantenía extremadamente delgada y seguía ejercicios y dietas estrictas. A tal punto que, en una época en donde realizar demasiada actividad física no era bien visto en las mujeres aristocráticas, instaló un gimnasio en su Palacio, con máquinas y pesas, además de practicar esgrima, equitación y caminatas largas por los Alpes.
También se dice que sufría trastornos alimenticios, probablemente anorexia nerviosa, aunque el término no existía en ese entonces. Se mantenía en ayuno parcial constante y se pesaba a diario. Pesaba entre 45-50 kilos, con una altura de 1,72 m, y tenía una cintura de 50 cm, utilizando además corsés muy apretados para mantenerla así.
Sissi también fue precursora de una especie de rutina de belleza intensiva, casi como un "spa de la emperatriz": pasaba horas peinándose (su cabello era larguísimo, hasta los tobillos), utilizaba mascarillas faciales caseras, con claras de huevo, se bañaba en leche o aceite, y usaba vinagre para tonificar su piel, Dormía con paños húmedos en el rostro y cuerpo para mantener la piel tersa. Y también se habla de masajes, baños medicinales y otras técnicas avanzadas para la época.
Detrás de esta obsesión por la imagen había probablemente un trasfondo de salud mental complejo: tuvo una relación muy tensa con la corte y con su suegra. Sufrió varias pérdidas familiares trágicas, incluyendo la muerte de su hijo Rodolfo (suicidio).
Era melancólica, solitaria y tenía una visión filosófica y pesimista de la vida. Le gustaba la poesía, la equitación y los viajes.
Odiaba la vida en la corte y se alejaba cada vez más de Viena. Viajaba constantemente, especialmente después de la trágica muerte de su hijo Rodolfo en 1889, en un aparente suicidio con su amante, lo que llevó a Sissi en una profunda depresión.
Sissi fue asesinada en 1898 en Ginebra por un anarquista italiano, Luigi Lucheni, quien simplemente quería matar a un miembro de la realeza para llamar la atención. La emperatriz murió a los 60 años.