Un adiós.
No te gustan las despedida, lo sé mi amor pero ¿No crees que lo merezco? Después de tanto dolor y sufrimiento al menos eso merezco.
Tal vez eras la parte mala de mi, tal vez te amé por las razones equivocadas pero aún así ya sea Dios, el universo, el destino, como tú quieras llamarlo, nos puso aquí. Juntos.
Una etapa termina, nuevamente el fin en nuestra historia. Te di dos años de mi, dos años donde te amé e intenté darte siempre lo mejor de mí, te lo juro que di todo.
Ahora ya conoces lo que es estar del otro lado. Lo que es ser el que hace sufrir. Sé que me pediste perdón y yo te juro que intenté perdonarte. Pero simplemente no puedo, creía que ya había superado todo eso, pensaba que ya todo iba a ser diferente y lo fué hasta cierto punto. Esta vez todo fue distinto, esta vez lo nuestro fue real y fuerte. Me hiciste saber lo que era sentirse amada, ¡fui amada por alguien! ¿No es eso maravilloso? Me enamoraste cada día mientras estuvimos juntos. No fue perfecta nuestra relación tal vez. Pero sabíamos hacerla funcionar a pesar de todo siempre encontramos una manera de seguir adelante. Me duele. Si, perdón por mis errores, no fui la novia perfecta, te pido disculpas sí yo en algún momento te hice sentir mal, si no estuve para ti, si no te apoye lo suficiente. Sé que para ti siempre estuviste solo. Pero no es así. Me tenías a mí. Al final eres tú quien pierde a alguien que realmente te amaba. A pesar de todo yo no cambiaría nada de nuestra historia.
O bueno, tal vez sí. Me hubiera gustado que fuera más real de lo que fue, poder haber podido compartir momentos contigo, reír, llorar, salir a pasear, besarnos, comer, dormir, enojarnos, reconciliarnos, abrazarnos, hacer el amor. O también que me hubieras amado con la misma intensidad que yo a ti. Pero la vida es así, la vida no es justa. En una relación siempre hay quién ama y quién se deja amar.
Gracias por dejarte amar por mí, por ser todo para mí, mi amor, mi bebe, ni niño, mi morrito, mi güero. Pase el tiempo que pase yo siempre te voy a llevar conmigo, así como el collar que te regalé. Sé que dije que no te perdonaba pero con el tiempo lo haré, jamás podría odiarte. ¿Cómo puedo terminar odiando a alguien que cambió su vida para ser parte de la mía? Sé que no pudiste más, sé que ya no quieres esto pero también sé que me amas y lo intentaste por mí. No hemos terminado del todo y lo sabes. Aún falta vernos. Hasta pronto amor.