Las cosas que no hable y que ahora duelen.
Quería que supieras, duele.
Tiempo, sentí el dolor en el pecho cuando propusiste desayunar por separado, pero, acepté.
Me dolió la expectativa después de meses de espera, de dos horas los martes, de las llamadas y las madrugadas sin dormir se terminan resumiendo en hablar una hora después de la escuela, porque quizás esperaba más, quizás quería terminar o solo no me quería aferrar, pero, ya no me agrada y aunque ya no estoy dispuesta a cambiar el trato, porque ahora que te he contado me da miedo sentirlo forzado.
Que quizás solo quería que fueras consiente de las cosas que quizás, aun duelen.
Miércoles 30/08/23










