nostois
qué hariamos con la furia de nuestro serpentario de serpentinas. improbable acuciosa, me siento a esperar que llegue el gran rapto, el sarpullido celestial , la alergia eterna inabarcable planificamos escapes disolutos un domingo de amnesia y
espirales el postrero alumbramiento el miedo al día, al reloj los obituarios. esperamos, furiosos, que salga algo de esta tuberia casposa, de este bostezo armadillo cubitos de limo y agua de mar para aligerar nuestros gazapos. lloremos, ahora.












