Extendí los dedos sobre sus mejillas y la besé con dulzura. Fue cuidadoso y delicado y la besé lentamente. Era algo que nunca antes había hecho y que deseaba hacer con ella. Sentí que dentro de mí se abría algo que llevaba mucho tiempo dormido. Le eché la cabeza hacia atrás como si fuera la primera vez que la besaba: era la primera vez, en realidad, porque era lo que yo quería. Lo que yo necesitaba. Aquel contacto inocente me dejó sin aliento. 
Obsidian. Saga lux. Jennifer L. Armentrout.












