Pero que absurda decisión esa, la de tenerte aún en mente...
¿Que vas a saber tú lo que provocas...? Si en cuestión de días me perdí en tus ojos cansados... ojos hinchados y en tus medias sonrisas, tus constantes borracheras, tus comentarios en extremo realistas y tu cabello despeinado que luce tan bien en tí. Esa tierna insensibilidad, y esa masculinidad que denotas después de echarte a carcajadas llena de vulnerabilidad.
Tu olor es una ciencia, es cigarro combinado con muy poca verguenza, definitivamente tienes master en cubrir tu inseguridad con profundos silencios, miradas falsas y caricias ajenas, de esas caricias vanas que solo tú prefieres, que solo tú conoces.
Pero que absurda decisión esa, la de tenerte aún en mente.














