Padre, hoy quiero decir "gracias", aunque todavía
me duela. Quiero decir "bendiciones", y ojalá que estas palabras te lleguen de verdad. Siempre te deseé lo mejor, recé por que encuentres tu paz,
incluso si fuiste tú quien encendió esta guerra
que tengo dentro.
Hiciste lo mejor que pudiste, ¿o no? (Bueno, es
lo quería creer).
A veces, te juro que te detesto, y perdón, por
sentir esto. No puedo creer que lo esté diciendo.
Sé que eres un hombre narcisista, ambicioso y,
sobre todo, egoísta. Te justificaba diciendo que
nunca tuviste la oportunidad de ser vos mismo,
de ser tu mejor versión. (Evidentemente no
querías esa vida)
Realmente espero que estés aprovechando la
segunda oportunidad que te dio el cielo.
Nos dejaste, y supongo que algo de eso me
hizo ser quien soy ahora.
A pesar de todo, realmente te deseé lo mejor.
Me acuerdo cuando tenía cuatro/cinco años,
con la espalda contra la puerta, escuchando...
(Sabes de que te hablo).
Tus manos egoístas siempre esperando más.
¿Me veías como tu hija o solo como un trofeo
de caridad? Tenés un corazón vacío, pero que
pesa en tu pecho. Intento tanto luchar contra
eso...
Pero ya fue, no hay esperanza, no tenés
esperanza.
Por favor, ¿por el amor de una hija?
Ya pasó mucho tiempo desde la última vez que
hablamos de verdad. Dudo mucho de que ahora
puedas recuperar todo lo que nunca tuvimos.
Me manipulaste tantas veces, que hasta un "te
quiero" me suena a la mentira más grande del
mundo. ¿Te acordás de que soy tu hija? A veces
pienso cómo pudiste sacarnos de tu mundo así
nomás. Le mentiste a tu propia sangre, pusiste
tus manos sobre aquellos que juraste amar. Era
chica cuando empezó todo ese dolor, creo que
siempre voy a tener miedo de que me quieran de
verdad y espero nunca cruzarme con alguien
como tú en mi vida.
Hoy, libero el resentimiento, la ira y el dolor. Te
perdono, y me perdono a mí misma por todas
las cargas que me puse. Deseo que encuentres
la paz, así como yo la encontré con mi familia.
Creditos a quien corresponda.











