Luna
Se enamoró de la sonrisa de cuarto menguante...
Lo atrajo el plenilunio al admirar cuan brillaba en su camino tan oscuro.
Se deslumbro y supuso que su luz lo alumbraria por siempre, lo que el no sabía es que su luna no brillaba con luz propia, y que al escuchar el estúpido susurro de las nubes se ocultaba tras de ellas haciendo caso omiso al aullido de un lobo que la insitaba a mostrarse cual brillante es...














