#NOMASBOLSASPLÁSTICAS
Cuando con mi compañera empezamos a pensar en cómo seguir, nos planteamos nuevamente la problemática inicial: la contaminación medioambiental por bolsas de nylon, las personas en situación de calle y la contaminación textil. ¿Cómo dos estudiantes de ORT mediante un proyecto, podían solucionar esto? Parece imposible.
Ya sabíamos cómo iba a ser la cadena de canjes, porque ya la habíamos preparado y estudiado anteriormente, cuando éramos un equipo de 5… pero de ahí a ponerlo en práctica, nos costó UN MONTÓN.
Así que borrón y cuenta nueva: escribimos en un papel en blanco dos palabras: CONTAMINACIÓN MEDIOAMBIENTAL. Tuvimos en cuenta los dos que nos interesaban mas que era lo de las bolsas y lo de los textiles, así que anotamos esas dos palabras más, chiquitas, abajo. Decidimos que nuestro lugar a investigar iba a ser la ORT, Facultad de Diseño, ya que las dos pasamos parte de nuestro tiempo ahí; y por consiguiente el público objetivo eran los alumnos, profesores y funcionarios del lugar.
Ahora: ¿cómo juntábamos la ropa? ¿Cómo decidimos qué queda y qué se va?
En ese momento, se me prendió la lamparita (perdón Agus, pero esta vez el mérito es mío) Todas las alumnas que estudiamos la carrera de Diseño de Modas tenemos montones de restos de telas que nos sobran de entregas y que nos da pena tirar; las guardamos “por si algún día me sirve” cosa que sabemos que no pasa. He aquí nuestra materia prima.
Mediante la ubicación estratégica de contenedores recolectores de textiles en desuso, parecidos a los que hay para las botellas y el papel, personas se acercarían a ellos para depositar sus “desechos” que, voluntarios de la universidad recogerían para acondicionarlos y posteriormente, producir los bolsos. En esta instancia, se invita a quienes quieran aprender a confeccionar una bolsa, que participen del proyecto y se lleven su propia bolsa reciclable para combatir la contaminación medioambiental.
Es así como nace #NOMASBOLSASPLÁSTICAS















