Nos acomodamos en nuestras habitaciones, y, siendo pasado el mediodía, decidimos ir por algo de comer. En el barrio había varios restaurante
Roma, un lugar donde el pasado y el presente se mezclan. Caminamos por la Piazza Spagna y, luego de explorar, disfrutamos de una cena italiana auténtica: vitello, pasta, vino. Aquí, cada rincón cuenta una historia que se siente en el ambiente.











