AnasAbdin

@theartofmadeline

No title available
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
No title available

★

titsay

Love Begins
almost home
TVSTRANGERTHINGS
$LAYYYTER

Product Placement

blake kathryn

oozey mess
🪼

pixel skylines
Three Goblin Art
tumblr dot com
Misplaced Lens Cap
ojovivo
seen from United States

seen from Germany
seen from United States

seen from South Africa
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from Singapore
seen from United States

seen from Germany
seen from T1

seen from Singapore

seen from Türkiye
seen from Iraq
seen from United States

seen from Kenya
seen from South Africa
seen from South Africa

seen from Netherlands
seen from United States
@marianapile
Es duro observar las cenizas ajenas por culpa de nuestros incendios.
Evelyn M. Barker (via embescribe)
Temblar entre tus brazos. Temblar de emoción, de deseo, de ansias. Temblar de placer, de gozo, de ganas. Temblar de dicha, de gusto, de satisfacción, de éxtasis. Temblar en ti, contigo, temblar de todo excepto de frío.
Coos (via fruta-y-menta)
Alejarnos es el único para siempre que nos hemos cumplido.
Evelyn M. Barker (via embescribe)
Si fuéramos más valientes, solo necesitaríamos cigarros, música, libros, sexo, licor y pan para sobrevivir.
Evelyn M. Barker. (via embescribe)
Si algún día me ves triste no me digas nada, solo quiéreme. Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada; solo acompáñame. Si me miras y no te miro no pienses nada, compréndeme. Si lo que necesitas es amor no tengas miedo, ámame. Pero si alguna vez dejaras de quererme no me digas nada; recuérdame.
Mario Benedetti (via el-gato-estrellado)
Más tarde, cuando ya no exista distancia y las despedidas se conviertan en una bienvenida distinta; cuando los semáforos de los sentimientos de algunas personas dejen estar en rojo, y cuando los que pasen vengan siempre con buenas intenciones; más tarde, cuando la lluvia caiga y no tengamos miedo de mojarnos, y se nos acaben las prisas y descubramos otros veranos; cuando la magia vuelva a ser creíble y la poesía salve a unos cuantos; cuando tengamos que borrar todo menos casete, y queramos volver siempre al lugar en donde dejamos abandonada la última esperanza; más tarde, cuando sonriamos ocho veces a la semana y ser felices se nos vuelva rutina, cuando se acaben los precipicios y asomarnos no nos cause vértigo; cuando te diga que te quiero y no me tiemblen lo labios ni tartamudee en el intento; cuando el invierno no sea tan gris ni el sol deje de calentar tanto; cuando abramos un libro y reencarnemos en vidas hechas de letras; cuando alguien, con una mirada, nos haga entender que no pasamos desapercibidos; más tarde, cuando tengamos más valor que pretextos, y hayamos decidido reducir la distancia entre nuestros sueños y la voluntad de lograrlos; cuando volar sea extender los brazos y respirar profundo, y sonreír como si no existiese otra oportunidad para hacerlo; más tarde, en aquel día, vamos a saber lo que es sentir que la vida nos abraza con fuerza, mientras cerramos los ojos y dejamos de estar a la defensiva. Van a querernos tanto como nosotros queramos a otros. Vamos a soñar mientras caminamos, y mientras la felicidad se acerca a nuestro oído para murmurarnos muy bajito: “He estado esperándote”.
Dashten Geriott (via dashtengeriott)
Me alejo de ti no porque yo quiera sino porque no intente nada, ni un poco, aunque sea que te hayas dado cuenta de mi intención, de tenerte a mi lado compartiendo las cosas insignificantes que nos harían felices. Destruido por dentro me encuentro por no sentir de cerca tus labios. Al hablar con esa sensualidad el cual me enloquece y haces que me hipnotice, absorbido por el brillo incandescente del reflejo de tus ojos que me mantiene en la oscuridad del abismo al observarme
No te vayas nunca.
Quiero que sepas que aún con mi espinas, te amo. Que quiero que me abraces aunque te duela, que quiero que me ames aunque te cortes, que necesito que te quedes aunque te haga daño, porque con este corazón que tengo, te amo.
Recostados en la cama nos encontrábamos, yo contándote los pocos lunares que tienes en el cuerpo, tu contando y perdiendo la cuenta sobre cuantos besos me caben en cada pierna. Nos encontrábamos unidos por un lazo muy bonito, el del cariño, el de la pasión, el de un invierno que no parece invierno, quizá verano, o primavera; con esto no me refiero a que hiciera demasiado calor, solamente por la alegría que acompañaba a nuestros besos, a nuestros abrazos… Lastima, porque no te conozco, porque nunca te he visto, únicamente en un sueño.
Inspiración, Daniela Trejo (via petite-lenore)
Nunca entendí del todo la función de estar en su vida. Algunas veces creí que estaba ahí para calentarle la piel, otras para que su rostro se reflejara en mis pupilas y aprendiera a observarse. Otras tantas creí que estaba ahí para escucharle. Hubo una ocasión en la que creí que estaba ahí para amarle y que me amase, quizá no con la misma intensidad con la que yo le quería, pero si de alguna manera bonita. Hoy, no sé si de verdad estuve lo suficiente como para calentarle, para que se reflejase y observase, tampoco como para escucharle, mucho menos para que nos amasemos.
Notas al viento, Daniela Trejo (via petite-lenore)
Creo saber todo de ti. sé que el día de pronto se te hace noche: sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices, sé que soy un idiota al esperarte, pues sé que no vendrás.
Te espero, Mario Benedetti.
No sabía dejar ir. Le di muchas oportunidades. A mí me enseñaron a luchar por lo que quería y yo lo amaba; y, según mi creencia, renunciar estaba prohibido. Creo que en el fondo me retiraba muy muy lento, como para darle tiempo de que se arrepintiera del daño que me hacía. Sin mirar atrás me fui poco a poco. Un paso y luego otro, todos pequeñitos, creyendo que en algún momento me alcanzaría para decirme que había recapacitado y lucharía por nuestra relación. Me pasó que, después de alejarme suficiente, volteé a mirar al lugar donde se había quedado y él ya se había ido.
Le conté a un colibrí, Denise Márquez (via denisesoyletras)
Recuerdo que una vez mi mejor amigo le hizo un poema a su novia y pensé en que a mí nunca nadie me había hecho uno. Así que me hice novia de alguien a quien no amaba ni él a mí. Era fácil, nos hacíamos sentir bien. Nos convencíamos a nosotros mismos de que lo que teníamos era suficiente porque la soledad se puede anestesiar con besos fríos. Ya no hablo con él y, sinceramente, no lo extraño. Un poco más tarde, no amé a alguien que me amó a mí. Me decía que yo era lo mejor que le había pasado. Tomaba mi mano y acomodaba mi cabello hacia atrás. Cuando me miraba, sus ojos brillaban. Hay labios que queman la piel y abrazos que asfixian por tanto esfuerzo. Pero cada que me sentía poca cosa volvía a él. Tiempo después, amé a alguien que no me amaba. Qué bonito se sentía creer que lograría que su corazón me perteneciera mientras me enredaba en sus sábanas. Por las noches me daba cuenta de que él siempre estaba sobrio, mientras yo me embriagaba de su tacto, que era alivio de mi tristeza. Luego, amé a alguien que me amaba; pero prefiero no hablar de eso. Hoy voy por ahí dando uno que otro beso, haciendo creer que sí pero en realidad no, diciendo adiós a las tres de la mañana y ocupando mi propio vacío. Le tengo lástima a la persona que me escriba un poema.
Azares del destino, Denise Márquez (via denisesoyletras)
Nosotros, los humanitos, somos paradojas andantes, contenemos el cielo y el infierno.
Eduardo Galeano (via avenidadelospoetas)