La mente es tierra de nadie
Los amores de la mente existen, es un hecho. Ves a alguien y te pasai la película: Nos quedamos solos, una mirada extraña, una talla, un acecamiento, un roce, un beso... etc etc.
A veces el ambiente se pone eléctrico entre miradas que algo esconden. Jijís jajás, y aquí nada pasa. Y si, nada pasa, nada sale de la mente sin que otras acciones nerviosas se ejecuten. No, no me digas que no piensas en alguien de forma lasciva, ¿o no tienes cuerpo acaso? no me vengas con cosas.
Pero al momento de la vedad ahí se ve lo que somos. No somos animales. El libre albedrío manda y no hay perdón que valga.













