Febrero 2014. Después de mi primera experiencia como docente universitario y de un enero bastante aburrido, de un día para el otro, lo llamé a Hernan y le dije "me voy a visitarte". Después del carnaval en La Pedrera, fuimos a este paraíso aislado de arena donde descubrí el placer de unas vacaciones para descansar. . Nada hubiera sido posible sin la tranquilidad del lugar, la calidez que sumaron Pocho y Marcel, y las comidas de Hernán. (at Cabo Polonio)











