Arqueó una de sus cejas al escucharla, evaluando seriamente sus palabras. ¿Estaba hablando en serio o se trataba de una broma? No pudo evitar el mordisquear su labio inferior, intentando mantener sus pensamientos de manera privada y fallando miserablemente —. Creí que Art Attack era un programa para niños y que el lugar para hacer manualidades no es relevante si tienes inspiración y materiales — opinó, sin dejar mucho margen de discusión al respecto —, pero cada quien con sus preferencias.
---Sí, Art Attack es un programa para niños...--- afirmó, y a eso se refería, ¿a qué más, sino? ---Y este lugar esta lleno de niños, ¿no le encuentras el sentido?--- preguntó con impaciencia, dirigiéndose a la rubia. Intentó no juzgarla por el típico estereotipo, pero seguramente se haría tal pregunta.











