--¿¡JUGAR!?-- Frunció el ceño -- ¿Qué acaso tienes complejo de animal? Entra a la habitación es lo que es --Lo tomó de los brazos, asustandose un poco. Rápidamente empezó a toquetear su rostro-- ¿Te duele algo? ¿Te lastimaste?
--Pero es que... Es que yo... ¡Sólo intentaba impresionar a una chica, mamá!-- Murmuró con un puchero formándose en sus labios. --Estoy bien, el abuelo Hades es quien me deja cicatrices cuando entrenamos, no las ventanas.











