Cierro los ojos y estas aquí, los abro y aquí sigues. No hay mucho que te pueda decir, pues la niebla inunda mi mente cuendo estas presente; sin embargo mi cuerpo habla por sí solo cada vez que tu mirada choca con la mía. Como dos polos opuestos, siento que tu piel me llama; te acercas y todo al rededor se ensordece, solo el sonido de tu tímido palpitar, al unísono con el mio puedo escuchar. El mundo entero se detiene cuando me hablas, pues no existe otra cosa que capte más mi atención que tu tierna voz. No hay cosa que ilumine más mi día que tu sonrisa, pues en ella reflejo la mía.
Sin embargo hay una cosa que te quiero pedir, con cautela has de seguir, pues aunque mi corazón te lo grita, mi garganta caya; y es que aunque aún no lo sepas, esto no quiero que se vaya.
Fotografía: psyche revived by cupid's kiss, musée du louvre, paris






















