Strawberry Moon l seongmo.le
No title available

blake kathryn
d e v o n
Peter Solarz
Cosimo Galluzzi
Sade Olutola
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

Kaledo Art

PR's Tumblrdome
Show & Tell
NASA

⁂
wallacepolsom

❣ Chile in a Photography ❣

★
Jules of Nature
occasionally subtle
trying on a metaphor
EXPECTATIONS
Noah Kahan
seen from Italy
seen from Malaysia
seen from India
seen from United Kingdom

seen from China

seen from United Kingdom
seen from Morocco
seen from New Zealand

seen from Türkiye

seen from Italy
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from India

seen from United Kingdom
seen from United States
@melancolilia
Strawberry Moon l seongmo.le
Conjunction of Luna and Saturn
Virginia Woolf, The Waves originally published: 1931
Acompañarme duele pero eres valiente, me dices "calma, todo está en tu mente", con amabilidad señalas mis errores, y llenas mi triste vida de colores.
Me cobijas para protegerme del mal bajo la cama, me repites una y otra vez que me amas. Me distraes con besos y caricias, me recuerdas, que aún podrido, el mundo tiene sus delicias.
Con un beso borras todo de mi mente, a tu lado no hay nada que me atormente, me siento fuerte y acompañada, una princesa en su cuento de hadas.
Me cuentas historias cuando tengo insomnio, me amas con todos mis demonios, me abrazas por detrás cuando hace frío, y me escuchas, aunque a veces desvarío.
Y sonrío cuando pienso en mi fortuna, dos personas que se convierten en una, sin dejar de ser dos, se aman genuinamente, amigos, novios, cómplices, amantes.
Te ríes de mis chistes, sin importar que sean malos, y en las noches nos ponemos a jugar los dados, mientras escuchas mis historias con toda tu atención, y me miras feliz cuando canto una canción.
Bailas conmigo aunque no conozcas la música, haces cada una de mis noches mágica, brincas ligeramente cuando estás medio dormido, y te despierto con un susurro en el oído.
Quiero cuidarte como tu me cuidas, también ahuyentarte las pesadillas. Acompañarte siempre, en cada paso, y si no estoy, que mi recuerdo te sea como un abrazo.
A.L.
Los amorosos
(Jaime Sabines)
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre -¡qué bueno!- han de estar solos. Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto. Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas. Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida, y se van llorando, llorando, la hermosa vida.
Barred owl
"[... ] Como dices, tal vez ya ni siquiera importe, y si te cuento todo esto no es para convencerte de nada, pero, nuevamente, creo que es importante que sepas lo valioso, especial y único que fue para mí nuestra relación. Eres mi gran amor que siempre llevaré guardado, secretamente, en el corazón.
Sé que rompimos reglas, que pusimos al mundo de cabeza, que tu mamá y su pareja y, tal vez, gran parte de tu familia debieron odiarme tanto como tú, porque, como dices, te destruí. Quería comerme el mundo, quería que hiciéramos todo juntos, que viajáramos, exploráramos y, sobre todo, compartiéramos el tiempo que teníamos, pues estaba tan profundamente enamorado de ti, que sentía que podía lograr lo imposible, y, al final, terminé por echarlo a perder y te lastimé. [...]
Pienso en ti, e imagino que estás bien, que las cosas marchan siempre de maravilla. Eres muy inteligente y sensible. Una de las cosas que más me gustaba era tu forma de leer, de leer el mundo y, por supuesto, de leerme a mí, me encantaba que podías verme como si fuera un libro abierto, como si intuyeras lo que sentía, mi alma era algo claro y transparente para ti, me sorprendía, a veces, cuando me decías cosas de mí que yo no tenía muy claro, pero para ti eran obvias. Saberme en tu mirada, saborearme en tu boca y contagiarme de tu risa es algo que llevaré siempre en el corazón, aunque ahora sé que eres diferente, que ya no te conozco... sigo pensando en esas cosas y sonrío con nostalgia, pues te quedaste en muchas cosas, en series, películas y libros, en pláticas e ideas, en proyectos y viajes; te quedaste en un lugar muy especial de mi corazón. [...]"
-Respuesta.
Querido,
No deja de impresionarme cómo una persona puede quedarse en tu vida, aunque, de cierta forma, ya no esté. Cómo la ausencia puede ser presencia en los recuerdos, las canciones, los olores, en todos lados. [...]
Me destruiste al mismo tiempo que me construiste. Completamente. Te amé con tanta intensidad como con la que te odié. Que delgada es esa línea. Y qué contradictorio es que me de alegría recordarte al mismo tiempo que me duela tanto.
[...]
Juro que mi corazón no se hacía a la idea de soltarnos, no quería ni podía aceptarlo. De no haber sido por la pandemia, creo que me habría aferrado a ti todavía con más fuerza. Y luego intentamos leer un libro, ser amigos. Pero, ¿qué ganaba yo engañándome si la realidad era que yo quería abrazarte, besarte, amarte? Nada. Era como estarme torturando.
[...] Pero nunca quise creerlo, jamás quise creerlo. Eras tú. No podía ser verdad.
Una plática en particular me destruyó. Ella me contó nuestra historia, pero desde su perspectiva. Los mismos detalles, los mismos poemas… me rompió. No se lo podía estar inventando porque yo sabía que eran cosas que decías y hacías, que esa era tu manera de amar. Y así supe que la amaste.
Entonces llegó la ira. No sé si recuerdas que alguna vez te comenté que yo tenía la teoría de que la ira es realmente tristeza disfrazada de rabia… bueno, lo sigo creyendo. Así pues, fue entonces cuando verdaderamente me rompí. No sé si fue mi ego, celos, decepción, la traición. No sé. Pero empecé a dudar de todo, de mí, de ti, de todo lo que vivimos. Y te odié.
Ya no me importa si es verdad o mentira. Al final del día, te ame con todo mi corazón. Aprendí muchísimo cuando estuve contigo, pude conocer-te, leer-te y amar-te. Lloré, gocé, bailé, reí y viví a tu lado. Siempre cargaré con estos pequeños pedazos de lo que fuimos conmigo. Aunque ahora sea otra. Y tú también.
No escribo para recibir respuesta. Yo sé que no somos amigos. Pero, al fin me siento muy fuerte y feliz para expresar esto que llevo en mi corazón. Cuídate mucho.
A.L.
A veces la nostalgia recorre mi ser,
el vacío como un escalofrío rozando mi piel,
la adrenalina del mundo se apodera,
en mi mente empieza una guerra.
Pensar o no pensar en ti,
ya lo hice, ¿por qué soy así?
Tu ausencia es abismal,
me hiciste bien pero me hiciste mal.
Ahora existes solo en mi mente,
como un distante y borroso ente,
una silueta confusa,
mi demonio y también mi musa.
Tu recuerdo me confunde,
me levanta y también me hunde,
no puedo evitar amarte,
aunque quisiese, con todo mi corazón, odiarte.
Siento todo y siento nada,
soy sedentaria y también nómada.
Me siento perdida y abrumada,
me sigo encontrando en tu mirada.
Aunque fuese falso y engañoso,
lo que viví contigo aún me parece hermoso,
un amor de cuento de hadas,
fui feliz, aunque engañada.
Pero había un cruel y oscuro velo,
nunca quise descubrirlo, tenía mucho miedo,
prefería vivir en negación y ansiedad,
que separar mi engaño de la realidad.
Alguien te desveló de manera abrupta,
pero no creí, tú no podías tener la culpa.
Seguía negándolo, no quise creerlo,
pero al final fui obligada a verlo.
Mi idealización se llenó de oscuros huecos,
tus mentiras causaron ruidosos ecos,
que no pude, aunque quise, evitar escuchar,
y por meses no pude hacer más que llorar.
¿Sabes? Aún me gusta la ficción que creé de ti.
Un salvador, príncipe y caballero hecho para mí.
¿Había algo de realidad en mi idealización?
Esa duda siempre vivirá en mi corazón.
A.L.
(hice el primer boceto en 2022)
embrasse-moi quand tu voudras...
Beaver supermoon.
(November 15, 2024)
Me entrego y no me entrego a la vez, estoy en la eterna contradicción del sí y el no. Dudo si es amor, pero si no, ¿entonces qué es? de tanto pensar mi corazón se abrumó. A mi corazón le aterra entregarse: quiero razonar cada sentimiento que de mí nace, en mí indago porqué dos amantes no deben amarse, y, encuentro entonces, que mi herida aún no desaparece. El dolor me creó una fobia, me siento sola, pequeña y asustada. Ya de mi amor he sido novia, y el que más amaba me enterró una daga.
A.L.
(2016)
Cómo te amo, Luna preciosa...
Death is not an end for a soul whose story starts after death
Difiere mucho el no deber al no querer ¿pero quiero? no sé.
Es confuso, es caótico, siempre ha sido así.
Difiere mucho el no deber al no poder. Y tal vez puedo.
Pero un corazón, el mío, también puede romperse. En mil pedazos.
Difiere mucho el no deber al no desear. Y lo deseo.
El deseo es voraz. Devora mi razón, devora mi moral, devora mi corazón.
¿Y qué soy yo si no es eso? deseo, confusión y un débil "no debo".
A.L.🌪
Cierro los ojos y te miro, a veces hasta creo escuchar tu voz. Quisiera sentir tus manos en mis caderas. Pero, me conformo sabiendo que eso un día será real. Te sentiré, miraré y escucharé no solo en mi imaginación.
A.L.
(2021)