{ homenaje }
lethalkedavra:
Estaba harta de escuchar las expresiones de consuelo y tristeza por parte de los otros puristas. Ninguna lágrima iba a traer de vuelta a los muertos, por lo que desperdiciar el tiempo en ello era absurdo. Sin mencionar que podrían pasar el tiempo actuando. Vengando a ésas personas fallecidas. Cuando el Señor Tenebroso apareció, la mano de Bellatrix que descansaba sobre el hombro de su hermana apretó con fuerza; más de la que jamás había ejercido sobre ella. Lo miraba como si fuera un ángel, como si cada palabra que dijera fuera música. Y cuando el discurso terminó, sonrió. – Bueno, esto sí que sube los ánimos. – dijo, contenta. – Deberíamos hablar sobre lo que podemos hacer para ayudar.
Discursos que suceden ante sus ojos a los cuales no les otorga la importancia necesaria. Su mente se transporta a otro lugar, piensa en una persona en concreto. Solo presta atención cuando el señor tenebroso deja a todos absortos en su discurso. Lo único que puede sentir es odio, impotencia, y un cúmulo de emociones para nada buenas. “¿Qué es lo que tú puedes hacer?” pregunta, fina línea que adorna sus comisuras y un frío timbre de voz que se ve incapaz de abandonar.













