A Keira no le gustaban las injusticias, pero mucho menos cuando encima había dinero de por medio. El suyo, para ser más específicos. El hecho de que se cortara todo contacto con muggles hacía que la joven perdiera parte de su audiencia. Sí, era una mínima parte y siempre estaban vinculados a magos, pero aún así contaba. Igualmente, con el enfado más aparente en la comunidad mágica, no podía ponerse de lado de los puristas ni el gobierno en su programa de radio (y eran los que mejor pagaban por ello), temiendo a perder oyentes del bando contrario. Era todo un dilema. "Nos van a llevar a la ruina a todos..."















