Tenemos una visión muy reducida y limitante del sexo. Seguimos reduciendo la sexualidad al coito y al discurso heteronormativo, falocéntrico y que más encima hoy nos exige tener cuerpos con ciertas características, frecuencias y prácticas. Se nos vende la idea de que el sexo es fundamental, y que no podemos ser felices sin él. Pero no es cualquier tipo de sexo, no es el que a nosotros más nos sirva y satisfaga, es el que nos han vendido y si no cumplimos somos anormales, tenemos un trastorno, disfunción o patología
Jarpa, R. (via girasolcarvajal)














