“LOS CONCEPTOS DE LUZ Y OSCURIDAD EN EL LUCIFERIANISMO”
En nuestra cultura, lo más común es percibir la oscuridad como ignorancia o la representación del “mal”. La luz es percibida como pureza y sacralidad.
La oscuridad es el lugar donde habitan nuestros grandes miedos, nuestros Yoes ocultos y nuestros deseos primarios.La oscuridad no es “mala” o depresiva en ningún sentido; por el contrario, es el lugar para descansar, para el control meditativo y para soñar. Dentro de nuestros sueños nos envolvemos en la oscuridad para dar forma a las fantasías nocturnas, inspirando nuestras mentes subconscientes hacia pensamientos conscientes.
La oscuridad y los instintos primarios son el asiento de nuestros deseos y pasiones; si no son controladas, no obstante, no nos gustaría actuar sin consideración por los demás en la búsqueda de una excesiva indulgencia. Es aquí donde el concepto de Luz emerge. La Luz de la consciencia, el aspecto de nosotros que es consciente, definido y auto controlado. No buscamos la luz de alguna deidad alienígena si no que nos enfocamos en nuestra propia consciencia. La luz representa conocimiento, Iluminacion y junto a la experiencia de lo que hemos aprendido, sabiduría. La oscuridad es el fuego de nuestro deseo y pasión, elevándose y uniéndose con la luz para ser refinada, controlada y dirigida apropiadamente para llevar una vida plena y lograr los objetivos y conceptos de poder individual que hemos elegido. El equilibrio entre luz y oscuridad es esencial en el Luciferismo, reconocemos que somos nuestros propios dioses, responsables de nuestros éxitos y de nuestros fracasos.
La libertad espiritual es uno de los regalos más grandes del símbolo que llamamos “Portador de la Luz”. No te resistas a la oscuridad… ¡Sal y domínala, que la luz entonces te servirá bien! La luz arde en las profundidades de la oscuridad interna, conocerte a ti mismo y crea una mejor versión de ti, ilumina y transforma el mundo que te rodea.