Sonrió al ver la mano de la rubia y negó, se acercó elegante hacia ella colocando una de sus manos en su espalda baja y beso su mejilla. “Luces preciosa” No se alejo demasiado. “Estoy muy bien, ¿como estas tú? Ademas de espectacular”
Le sorprendió su cercanía, pero no dudó en quedarse quieta cuando éste colocó su mano encima de su piel. Le abrazó como pudo correspondiendo a su beso. - Tú estás como el vino... - sonrió alejándose tan sólo un poco, borrando con sus dedos la fina marca que su brillo labial había dejado en su mejilla, manteniendo la cercanía entre ambos. - Puedo verlo... Feliz de volver a encontrarte, parece que el destino quiere vernos juntos - bromeó sonriendo a la vez por lo cursi que podía llegar a sonar. - Dime, ¿sigues soltero? - susurró divertida. A pesar del tiempo transcurrido seguía sintiéndose muy atraída hacia él.









