Host of my heart
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Shinobu
—Quiero que mi novio me mime, pero me acaban de dar ganas de ser yo quien lo mime a él— dicho eso se puso sobre su novio a horcajadas y empezó a acariciar el cabello de Miyagi mientras daba ligeras mordidas a su cuello.
Miyagi
-Mmmm, pues me gusta que me mimes. ¡Ahhhh! Me estás provocando, cariño, y si eso sucede tendrás que atenerte a las consecuencias.
Shinobu
Eso era precisamente lo que deseaba, asà que sin responder siguió con lo suyo, subiendo a sus labios los cuales besó y mordió a su antojo —Mejor no te hubieras puesto la pijama— dijo mientras le retiraba la parte superior de esta dejando libre el torso para asà tener un mejor acceso a un poco más de su cuerpo —Demasiado guapo, demasiado tentador, déjate mimar mi amor.
Miyagi
Rió -Pues no me hubieras dejado poner nada, ya que estabas tan atento -lo sostuvo de las caderas, dejando que el menor besara cuanto quisiera- ¿Y cuándo será mi turno de besarte?
Shinobu
—Estaba demasiado concentrado viéndote como para ponerme a pensar a futuro— hizo puchero y después sonrió por su pregunta —Cuando me canse de besarte— respondió reanudando los besos.
Miyagi
-Eres muy caprichoso… -acarició sus cabellos- Me gustan tus besos pero también quiero besarte, más te vale que te canses pronto. Mmmmm… Ah Shinobu.
Shinobu
—Jamás me canso de besarte— respondió coqueto volviendo a morder esa dulce piel expuesta sólo para él —Además casi siempre haces todo, ahora quiero ser yo, te quiero comer hasta que no quede nada de ti.
Miyagi
-Mmmmmm… -apretó los hombros de su chico- Haz lo que quieras conmigo, ya sabes que te pertenezco. Y debo admitir que me gusta mucho que tomes la iniciativa.
Shinobu
Sonriendo por sus palabras fue bajando sus besos desde el cuello creando un camino que lo llevó hasta el pantalón del pijama, realmente estorbaba, pero le gustaba ver como iba despertando esa parte del cuerpo de su novio —Parece que alguien quiere salir a jugar— lo apretó ligeramente sobre la tela atento a la reacción de Miyagi.
Miyagi
-Y cómo no va a querer hacerlo, cuando lo entusiasmas de esta manera -gimió al toque de su intimidad- Ngh… Shinobu, no me tortures ¡Ahhhh! Me encantas, me gustas mucho.
Shinobu
Lo miró a los ojos antes de bajar hasta su cintura creando un camino de besos húmedos y ligeras mordidas —No te torturo, quiero que lo disfrutes tanto como yo… Ayúdame a quitarte esto, me estorba— pidió delineando la orilla del pijama.
Miyagi
-Yo siempre disfruto contigo, no tengas dudas -suspiró y ayudó al menor para quitar el pantalón y echarlo a un lado- ¿Algo más?
Shinobu
—Creo que asà está bien— observó con atención la hombrÃa de su novio despierta, con delicadeza besó la punta viendo como reaccionaba a ese ligero toque, asà mismo pasó su mano por sus testÃculos masajeandolos mientras llenaba de besos y lamidas la extensión del pene de su novio —¿Qué quieres que haga?
Miyagi
No esperaba que la noche fuera a terminar de esa manera, por supuesto no le desagradaba para nada, al contrario, ya tenÃa muchas ganas de estar con su chico y por eso querÃa cooperar y mostrarse dispuesto a cualquier capricho del menor. Solo Shinobu lo encendÃa de maneras jamás pensadas.
-Nghhhh… Shinobu, amor -sintió la garganta seca, quizá porque su sangre hervÃa con cada caricia recibida- Quiero hacer el amor. Quiero tocarte, que me toques…
Shinobu
Sonrió de lado antes de besar la punta del pene de su novio —Eso lo sé, yo también lo quiero, pero ahora quiero complacerte en algo en especÃfico que desees, ¿No hay nada que quieras que haga?
Miyagi
-Es que todo lo que haces para mi es fantástico, porque eres tú Shinobu -Ahhhh… -respiró pesado- Asà que puedes hacer lo que quieras, porque también lo deseo -acarició su mejilla.
Shinobu
Infló las mejillas en un puchero mientras fruncÃa el ceño —¿Nunca has tenido una fantasÃa? Estoy feliz de que te sientas asÃ, pero quiero hacer algo que tu quieras en especÃfico, no lo que yo quiera.
Miyagi
Rió sonoramente -No hagas esa cara. La verdad es que no tengo una fantasÃa, quizá estar con un chico más joven, y ya se me cumplió -lo atrajo para besar sus labios- Shinobu, antes de conocerte yo era un tipo que solo vivÃa para trabajar, no tenÃa demasiadas aspiraciones; tú llegaste a revolucionar toda mi vida.
Shinobu
—¿Por qué tienes que decir esas cosas y hacer que caiga enamorado de ti otra vez? No me puedo enojar as× acarició su mejilla besando otra vez sus labios —Es injusto.
Miyagi
Volvió a reÃr -Pues la intención es que la pasemos bien, no que te enojes conmigo -volvió a besarlo- Todo lo que te digo es verdad, cariño. No soy el mismo desde que llegaste.
Shinobu
—Y pensar que cuando te conocà pensé que eras alguna clase de playboy— rió divertido por la cara de su novio —No me puedes culpar, te portaste asà conmigo desde el principio.
Miyagi
-Pero solo contigo porque me gustaste mucho -dijo algo indignado- Con los demás empleados era una persona frÃa, quizá pesada. Pregúntale a tu amiga, ella puede corroborar que digo la verdad.
Shinobu
—Eso podrÃa explicar porque se puso tan en tu contra al principio— lo abrazó con fuerza besando su cuello —No es que quiera que seas frÃo con todo el mundo, pero me agrada saber que desde el principio haya tenido un trato especial de tu parte.
Miyagi
-En realidad con ella fue porque me buscó… quiero decir, yo no querÃa ser grosero, pero ella lo fue desde el principio y eso me molesto mucho. Te dije que de no haber sido tu amiga, se hubiera quedado sin trabajo.
Shinobu
—De no haber sido mi amiga eso no hubiera pasado, ya que todo lo hizo por mi— besó su frente —No frunzas el ceño que te vas a arrugar antes.
Miyagi
-Pues supongo que es pesada porque le salió muy natural -rió- Pero bueno, a la hora de aceptarte también tuve que aceptarla, tengo que resignarme.
Shinobu
—No es pesada, además ella se disculpó contigo y te encomendó lo mejor que le ha pasado en este mundo… A mi— dijo divertido mientras se empezaba a quitar la ropa.
Miyagi
Rió -Eso es cierto, y creo que lo estoy haciendo bastante bien, ¿o no? -le sujetó las manos- Oye, oye, espera que yo sé hacer mejor eso que tú -comenzó a besar su cuello mientras introducÃa las manos por debajo de su playera.
Shinobu
—Es que ya te estabas tardando— un escalofrÃo recorrió su espalda al sentir esos dulces labios sobre su piel —Nn… Mi-Miyagi, era mi turno de hacerte sentir bien— se quejó en un susurro pero sin poner en realidad resistencia, después de todo él amaba ser mimado y si era su novio quien lo llenaba de mimos, pues menos podÃa resistirse.
Miyagi
-Nos haremos sentir bien en un segundo, descuida -lo dejó sobre la cama y lo fue desnudando muy despacio mientras que regaba tiernos besos sobre las partes de piel que fue descubriendo.
Shinobu
No podÃa contra su novio cuando éste lo atacaba de esa forma asà que, para no quedarse atrás, empezó a acariciar sus brazos y cabello, todo aquello que estuviera a su alcance, pero lo que más deseaba acariciar y besar, estaba un poco más lejos de su alcance —You… Quiero tocarte— susurró cuando tuvo su atención, desviando su mirada a la entrepierna de su novio.
Miyagi
Sonrió -Adelante, lindo. Es tu turno de desnudarme y tocar todo lo que quieras -le dio un último beso que fue bastante apasionado, todo la idea de provocarlo cada vez más.
Shinobu
Se lamió los labios al acercarse a la hombrÃa de Miyagi y envolverla con suavidad y firmeza con su mano al tiempo que acercaba su rostro y empezaba a lamer la extensión de la misma mientras con su mano empezaba un sube y baja, de vez en cuando introducÃa la punta en su boca succionando un poco y mirando la reacción de su novio.
Miyagi
-Ngh… -no esperaba que hiciera eso, pero estaba disfrutando de esas delicadas intenciones- Ahhhhh.. Shinobu… Shinobu…. -enredó los dedos en los castaños cabellos de su novio.
Shinobu
Ver lo que podÃa provocar en Miyagi lo encendió todavÃa más, tomó el pene de su novio y empezó poco a poco a introducirlo en su boca hasta engullirlo por completo o cuando menos hasta donde pudo, porque, no era por presumir pero su novio estaba muy bien dotado.
Miyagi
-¡Ngh! -por instinto empujó las caderas, pero se detuvo a tiempo para no ocasionar un accidente- Más Shinobu, lo haces perfecto… ¡Ahhhhh! Mmmmmm más, más, más…
Shinobu
Complacido por la reacción de Miyagi sonrió aún con el miembro en su boca y no paró ese suave vaivén de su cabeza en un sube y baja por el miembro de su novio, al llegar a la punta la lamÃa después de succionarla con suavidad, sus movimientos eran firmes y suaves a la vez, pues no querÃa lastimarlo, lo único que deseaba era hacerlo sentir bien, asà como Miyagi lo hacÃa sentir a él.
Miyagi
-Shinobuuu…
Lo estaba volviendo loco, porque el hecho de que fuera él quien le daba placer oral, le hacÃa sentir más placer. SabÃa que estaba llegando al culmen pero ya no podÃa hablar, solo gemir y lanzar sonidos excitados.
Shinobu
Pudo darse cuenta que Miyagi no tardaba en venirse por los sonidos y movimientos tanto de sus manos como de sus caderas, asà que como todo buen novio continuó con su labor con más intensidad hasta lograr que se viniera en su boca, lo cual habÃa querido desde que llegaron a su casa, se levantó mientras limpiaba sus labios y mirando a Miyagi paseó la lengua por sus labios saboreando el dulce sabor de su novio —Delicioso…
Miyagi
Rió avergonzado -Pervertido -lo jaló del cuello para besarlo, sintiendo el sabor de su propia esencia y la el de la dulzura de Shinobu- Haces esto excelente… pero yo también se hacer cosas excelentes -acarició su trasero- ¿Te muestro?
Shinobu
Sus ojos brillaron llenos de lujuria por la pregunta y por ese delicioso toque sobre su piel —Por favor, lo espero con ansias— lo abrazó por el torso acariciando su espalda enterrando sus dedos en su piel.
Miyagi
Lo recostó sobre la cama, y mientras el menor se acomodaba, él buscaba en su mesa de noche el lubricante que le ayudarÃa con la faena. Lo besó con pasión para que los ánimos no se enfriaran, sino que se mantuvieran excitados y expectantes -Ngh… -tiró de su labio menor pues lo habÃa atrapado entre los dientes.
Shinobu
Cuando lo besaba de esa forma todo su cuerpo se estremecÃa y calentaba de una forma que jamás habÃa sentido y que, probablemente, no sentirÃa con nadie más. Bueno, no es como si quisiera besar a alguien más que Miyagi. Se acomodó espectante de lo que harÃa su novio ahora, le gustaba observarlo mientras lo preparaba, ponÃa una expresión de concentración que sólo lograba excitarlo más.
Miyagi
Una buena cantidad del lubricante fue a caer entre el trasero de Shinobu, y otra buena parte en sus dedos que fue a colocar con mucho cuidado en la cavidad de su novio -Te amo... te amo tanto.Â









