15 de septiembre de 2023.
No creo olvidar esa fecha. Me cayó un mensaje tuyo donde decía viajarías por 3 horas para venir a conocerme. En ese momento todo mi ser se paralizó, no lo creí capaz, tuve un mar de sentimientos, emociones. Le escribí a una de mis amigas para que me hiciera compañía, ella accedió.
Me entró una llamada y eras tú, me pediste mi ubicación y me contaste que estabas a una hora del destino.
Mis piernas temblaban, no podía creer lo que estaba pasando.
Llegó la hora. Me llamaste y salimos con mis amigas. Tu camioneta estaba parqueada frente a mi casa, cruzando la calle. Estaba muerta de nervios.
Bajaste del carro, nos saludamos, abriste la puerta del carro y me preguntaste si podía manejar porque no conocías mi ciudad. Te dije que no pero que era muy buena guía. Te lleve a un lugar al que frecuentábamos siempre con mis amigas.
Fue una épica noche, la conexión que tuve contigo jamás la había tenido desde hace mucho. Y sentí eso de parte tuya. Me confesaste que en todo el camino venías nervioso por mí y que la estabas pasado increíble.
Esa noche, jamás la olvidaré y si me pidieran tener un buen recuerdo del 2023. Sin duda ese sería.










