Ah pasado que cada vez quedamos menos en el shelter, se fueron para London otros amigos Nicas que conocí aquí en el edificio y aún se les extraña, seguimos en la búsqueda de un apartamento para mudarnos y poder ser un poquito más feliz, a como le decía a Pepe pues extraño el gallopinto con queso 🧀 de mamá Rosita y mientras esté aquí encerrado pues no podré cocinarlo.
Hicimos una despedida entre Nicas a la hora de la comida en la cafetería
También quiero contarles a los conocedores de esta “triste historia” (la historia de la 🔑) que un día de estos pues mi ex amigo me escribió y pe mando un mensaje al celular “How are you?” Y pues en mi cabeza llena de enredos simplemente se me hizo un nudo más. A los dos minutos respondí muy tajantemente “am fine” y eso fue todo, y como donde quiera que voy ando con el pito y el tambor contándole a la gente mis tristes historias entonces le conté a mi amiga Ana, una madre maravillosa que conocí aquí mismo en el edificio junto a su hija de 17 años que también es mi amiga ahora ( las extraño porque también se mudaron para otra provincia). Entonces volviendo al tema, Ana me dijo, deja el rencor estamos en tiempos de coronavirus y no sabes si son los últimos mensajes que el té pueda mandar o los últimos que tú puedas leer y aunque ella tenia toda la razón pues no lograba procesar la petición de dejar el rencor y pues el rencor era muchísimo “llore por su culpa” pero atendiendo a la filosofía de Nietzsche. Le perdone y le escribí un mensaje a la altura, hoy en día nos escribimos regularmente así que ya lo tengo de regreso.
El pobre Luis estaba desesperado por que quería cortarse el cabello, pero como estamos en tiempos de COVID y todo está cerrado incluso los barbershop, entonces decidió que walter, ún compañero de cuarto (también Nica) le cortara el pelo al mejor estilo carcelero ya se imaginarán cortándose el pelo en el cuarto con las camas cerca, en fin todo iba bien pero lamentablemente hubo un pequeño desliz en la dirección de la máquina de rasurar o será que era muy pesada y la mano del operador no aguanto su peso? La cuestión es que un agujero había en su cabello y el show comenzó, al menos yo no paraba de reírme y pues la verdad es que nadie paraba de reír y el pues el también se reía y al mismo tiempo estaba furioso, después de todo termine reparando un poco el corte pero no era lo que el quería lucir.
Un día de estos conocí a un muchacho que después de una conversación no tan larga supo que me gustaba el vino, y es que es una de esas cosas que no las puedo evitar, me encanta poner queso, pan y vino al mismo tiempo en mi boca entonces la combinación de sabores me mata pero esos TIPS míos no se los dije, días después me escribió y me pregunto que si quería tomarme una copa de vino con el en su apartamento y la verdad pues le dije que no podía, el no sabía en ese entonces que yo vivía en “el shelter” y siempre me escribía a las 7,8,9 de la noche y como que yo no estaba dispuesto a salir a esas horas y tampoco la administración del edificio me permitía llegar después de las 12am, entonces No! seguimos escribiéndonos de vez en cuando y de cuando en vez para saludar.
El estaba en un momento de mudanza, cuando terminó la mudanza ayer para ver exactos, me escribió y me ofreció la copa de vino, era al rededor de las 3-4 pm entonces acepté, me pidió de llegar a las 6:00 pm porque debía ir a la tienda a buscar el vino y una pintura porque quería pintar su apartamento entonces llegue al rededor de las 6:15, toque a la puerta y abrió, bueno realmente la puerta ya estaba abierta y el ni lo sabía, por poco le doy con la puerta en la cara Ups!, me saludo muy gentil y me invitó a pasar, estaba muy nervioso y se le notaba cuando hablaba y en su comportamiento todo apresurado, lo primero que hizo después de la intro fue disculparse le pregunté porque y me dijo que su casa era un gran desastre pero la verdad y los que me conocen saben que para mi eso es lo de menos y no es que yo sea un total desorden pero desde el 2018 he pasado de desastre en desastre entonces uno más no hacía diferencia, se lo dije -don’t worry! Luego me hizo un recorrido por su apartamento comenzando con el primer cuarto, el cercano a la puerta y pues estaba lleno de cosas desde cuadros hasta bicicletas y eran cosas del antiguo arrendatario, cerró la puerta y seguimos a una bodega, era llena de herramientas y es que a él le gusta trabajar la madera, le gusta hacer restauraciones y muebles a su propio gusto, luego fuimos a su cuarto, tomo la cerradura de la puerta y me vio a la cara y luego de una sola vez abrió la puerta entonces vi: una enorme montaña de ropa y ustedes saben que yo No exagero “jamás”, bueno cerró la puerta y nos dirigimos a la cocina, era la mitad habilitada y el resto ocupada con cosas que debían ordenarse.
al finalizar del recorrido fuimos al living room y nos sentamos en el sofá, comenzamos a platicar mientras el abría una botella de vino artesanal, hablamos hacerca de nuestras nacionalidades y de cómo llegamos a Canadá, entre la conversación me ofreció la copa de vino seguimos conversando hasta llegar a la misma conclusión que: “la vida es una, no importa lo que digan los demás, disfrutemos nuestras vidas; Luego pasamos a una sesión de músicas, descubrí algunas que me gustaron, en todo ese intercambio de conocimientos y de copa en copa se hicieron las 12 de la media noche, estaba un poco ebrio por el vino y tenía sueño de repente veo que él sacó de una caja todo el material necesario para pintar y es que se me olvidaba que le había dicho que le quería ayudar entonces, manos a la obra! Me puse a pintar con la primera pared en rojo, fue una experiencia exquisita, imagínense: pintura, cigarrillos, vino, música y una excelente compañía, hasta en pise la tapa del galón con pintura y pues mi calcetín quedó con una sexy marca roja, me gustó y la pintura es de agua así que se irá fácilmente, terminamos de pintar, seguimos escuchando música hasta acabar la última botella y adivinen que? eran las 5 de la madrugada fuimos a su cuarto a intentar dormir pero nos pusimos a doblar la ropa y amaneció, me quede recostado 5 minutos y le pedí de quedarse 30 minutos recostado y nos dormimos o al menos yo me dormí, desperté y lo encontré en el living room haciendo meditación, me acerque y le di una abrazo fuerte, luego la siguiente media hora la historia no se puede contar. Al final de la velada puedo decir que le agradecí mucho por esas horas de exquisitez; Había calor humano en cada abrazo y eso no se paga con dinero y tampoco se encuentra a menudo.