Te arrastras, y vas dando tumbos contra las paredes sucias, ensimismadas de tanta obscenidad.
¿Cuántos secretos ocultan esos pedazos de tierra, de vidas olvidadas?
Y ahí, está la muerte, sin lisonjas para arrancarte el grito, el mutismo, la decadencia de existir...
Vacío, puro vacío. No sucederá más.















