No puedo evitar sentir que… Nos faltó tiempo, y vida, pero es ridículo pensarlo considerando que nos conocimos, afortunadamente, hace años. Me lastima pensar que lo último que hablamos tal vez dejó algo negativo en ti, porque… Yo soy el de las decisiones estúpidas, más emocional y expuesto que nadie, y tú siempre fuiste mi ejemplo de fuerza y personalidad, de determinación y sueños. De cosas hechas y bien hechas, o fracasos bien afrontados, la verdad nunca me metí demasiado en tu interioridad, nunca quise meterme en tus cosas, porque es eso, son tuyas. Pero eres alguien con virtudes y defectos como todos, eres alguien a quien yo amé con todo lo que fui todo el tiempo que tuve la dicha de estar a tu lado.
Sé de tu sensibilidad, de tu forma práctica de ser y ese mal carácter que contrario a alejar, siempre me acercó y fue la principal razón de la primera vez que caí por ti. Y luego ya no quise alejarme, siempre fuiste un ejemplo de moral amoral, más real que ejemplo, más recordatorio que onligación, pero con ese tinte de presión que me hacía sentir que siempre era más fácil sentirlo de mala manera… Porque de verdad que tus palabras siempre significaron demasiado para mí. Mi sensibilidad es ridícula, lo acepto, pero… Si es que yo alguna vez hubiera pensado que querías algo malo para mí, nunca me hubiera quedado a tu lado, nunca hubiera pensado en estar haciendo esto ahora.
Sé que siempre veías por los que querías, que quisiste mucho, que amaste y que tu pasión era… Indomable, no sé, es indescriptible, de todas las personas que he conocido creo que eres la definición de fuego, y tal vez simplemente tu cariño siempre me quemó porque soy frágil como malvavisco. Quería aclarar eso, que tu ser, tu expresar, actuar y hablar, doy fe de que nunca fue con mala intención y de por sobre todo, que me quisiste, te quise y nos quisimos de una manera igual, fiel, leal. Si miro hacia atrás, nunca nos traicionamos, nunca hubo un destrato por más que digas que fue así, siempre nos respetamos, consideramos y quisimos, amamos, pasara lo que pasara. Bueno, eso es parte de lo que viví contigo.
Ahora vamos, que te admiro por lo que eres tú y no por lo que das, adoré ver este tiempo tu faceta más inocente, más exhausta, más tranquila, más calma, poder compartir viendo algo y ver tu pasión latente, tu sentido del humor, tu corta paciencia y la forma en la que amas, detestas, odias y te gustan las cosas con esa complejidad fascinante en la que, nunca das tregua. Me gusta tu ser tan crítico, tan afilado, que siempre fueras tan comprometida, que siempre hablaras, que nunca te callaras, que siempre entre ser o no ser, fueras, por más exhausta, porque aunque si creías no ser estabas siendo y te admiro TANTO, te amo, profundamente, es que… No podría expresarte cuánto te amo. Siempre me cautivaste, tan fuerte, tan mujer y empoderada, y orgullosa, y rabiosa, y entera, entera tú, por completo, siempre fuiste tanto que verte de lejos fue todo y nada para mí, es un poco vergonzoso, pero nunca lo oculté. La admiración fácilmente pasaba a algo más, y mi fascinación por ti crecía en esa atracción que fue permanente, eres inolvidable, inigualable, la unicidad es inherente al ser pero saber que en mí dejaste una huella increíble. Me averguenza un poco… Pero bueno, no tengo derecho a recordarte este pasado a partir de mañana, fantaseé una y mil veces contigo, fuiste dueña de cientos de etapas en mi vida, y te quedas con una imagen y un amor platónico difícil de superar no para derribarlo, sino porque necesito seguir y vivir, y es difícil cuando ya no existe junto a mí esa querida amiga que tuve la fortuna de conocer, amar y…
Luna, me cautivaste desde siempre, por todo lo que eres y que espero seas siempre, te amé, te amo y te amaré, y como ya fue el fin no tengo mucho que decir. Solo agradecer, gracias por todo ese tiempo, por el compromiso, la pasión, las ganas, el apoyo en nuestra amistad y todo lo que vivimos. Gracias.
Feliz cumpleaños a mi Luna, a quien estaré eternamente agradecido.