No será nunca conmigo, no obstante no cesará de ser en mÃ.
Monterey Bay Aquarium

gracie abrams
sheepfilms
No title available
The Bowery Presents
Sweet Seals For You, Always
🩵 avery cochrane 🩵

No title available
Misplaced Lens Cap

pixel skylines

No title available
Interview Vampire Daily

Andulka

roma★
🪼
Claire Keane
Doug Jones

EXPECTATIONS

@theartofmadeline
Show & Tell
seen from Switzerland

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Germany

seen from Switzerland

seen from United Kingdom
seen from Switzerland

seen from Malaysia

seen from Nepal
seen from United States

seen from Germany
seen from United States
seen from Spain
seen from United States

seen from United States
seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@mslenfer
No será nunca conmigo, no obstante no cesará de ser en mÃ.
Si tú supieras todas las maneras de cómo me salvaste, entenderÃas por qué te miro asÃ.
Lo fácil que es pasar del amor al odio.
En año nuevo te agradecà por tu presencia, por tu cariño y nunca obtuve una respuesta. Con el corazón roto, una vez más, decidà no insistir ni esperar algo más.
Vivo pensando que eres feliz, que sonrÃes con tu pareja, que arreglan sus diferencias y al fin, puedes olvidarte de mÃ, de lo que fuimos. Pero sé que no es asÃ. No puedes reemplazar ni borrar la conexión que tuvimos. Lo sé, porque incansablemente yo busco hacerlo y no puedo. La diferencia es que yo no tengo dónde ni con quién comparar, tú sÃ. En el fondo, tú sabes que yo darÃa todo por ti y te amarÃa de tal manera que no tendrÃas que buscar o encontrar afuera tu hogar, tu espacio, tu ser. Nunca nos quitarÃamos las alas, las alas que yo sentÃa contigo y las que te di, sabiendo lo mucho que me querÃas.
Pero eso es el pasado. Ahora lo entiendo. Estamos en diferentes épocas, momentos. Yo estoy recuperándome un poco de ti y de mis decisiones. No es un buen momento en mi vida, todo está desordenado tanto que tal vez, ahora, no tenga nada que darte. A ti o a alguien.
Sé que la captura que leÃste, te jodió. Lo sé. Yo me he sentido asà cuando he visto tus historias con otra persona. No digo que mereces sentir lo que yo he sentido un millón de veces, pero tampoco quisiera que pienses o afirmes que hay alguien en mi vida ya. Es de alguna manera extraña que tengo más personas interesadas de lo normal, me causan un poco de gracia y distracción. E igual, hay una promesa de mà hacia a ti, tú lo sabrás el dÃa que pase, el dÃa que yo quiera a otra persona. Lo sabrás, porque cuando llegue ese dÃa será porque ya te he olvidado. Y sé que no va ser nada facil ni sencillo, sé que no es de acá a dos semanas o dos meses. Si ya llevamos aprox un año sin tocarnos, ya va ser un año desde que nos dejamos, aunque yo sienta que fue hace un mes, y aún no te he olvidado. Sé que mientras yo quiera solamente hacer el amor contigo, correr a ti abrazarte, imaginar lo que serÃa besarte o contarte mis problemas, no voy a poder ver a alguien más. Y también sé que esa ausencia que hoy nos abraza es la que hará que llegue nuestro final.
Lo espero porque a ti ya no te quiero esperar.
Y sigo imaginando, pensando que eres feliz, que arreglaste tu relación, que alguien te quiere de la manera que te quiero yo.
Volver a mi casita - 1/1/24
Quiero agradecerte por haberme llamado esa vez, aunque suene loco, me salvaste. SentÃa que me estaba perdiendo, me sentÃa como una nube negra que andaba por las calles interactuando o intentando pasar desapercibida. No me gusta depender de otras personas, pero sentÃa que si te hablaba iba a poder dejar salir todo. Alguna vez cuando te dije que eras mi casita, no era mentira y me da un poco de vergüenza decirlo o admitirlo, porque mi lugar seguro no deberÃas ser tú o, en realidad, alguna persona.
A partir de ese dÃa, pude volver a respirar sin sentir ese huequito en el corazón. Ese huequito de mi niñez que aún me falta resolver.
Definitivamente, desde que te conocà de verdad, supe que querÃa que seas alguien que se quede conmigo hasta el final de mis dÃas. Y aunque no sé en qué manera lo deseo más, ya que a veces quiero que seas mi amor; hay otras en las que amarÃa simplemente verte llegar como amistad. Me esfuerzo por serlo, no quiero que te sientas solo ni apartarme de ti. Igual me cuesta, y debes entender que no ha pasado tanto tiempo, nuestro contacto cero de dos o tres meses no ha revertido todo el cariño ni la ilusión que sentÃa por ti. E igual, obstinada, estoy aquÃ, porque contigo de vuelta siento que algo de mà vuelve a ser de mÃ.
Y aunque ya no me cuentes todo, ya no sea como antes, ni pretendo que lo sea, estamos aquÃ. En una llamada volvà a sentir el engranaje que encaja entre tú y yo, un fuego que no se ha muerto. También me dio una cierta esperanza de llegar a un clÃmax donde al fin todo estarÃa bien.
Ha pasado mucho, he llorado mucho. Me hace sentir bien que estés aquà de nuevo. Aunque ya no sea como el amor al que me entregué sin remedio, aquà estoy dándole otra oportunidad a la vida de dejarme volver a mi casita.
Carta a ti, chiquita - 26/12/2023
Siempre he tenido problemas de pertenencia, de no saber exactamente mucho de mÃ, de mi historia. A veces sentÃa un poco de envidia de las familias numerosas con historia y apoyo que siempre supe que solo tendrÃa de mi papá y de mi mamá.
Nunca fui nieta de nadie, prima de alguien. Solo era la hija. Y aprendà a vivir con ello.
Crecà con la familia de mi abuela materna y agarré mi primera amistad con quién era mi "prima". Años después ella negó serlo y ahà fue la primera vez que me partió el corazón alguien con quién compartà toda mi niñez. Mi abuela fue "adoptada" por su familia, por ende, supongo que no calificabámos como un familiar real.
Tiempo después, pasó algo similar con la familia de mi papá. La diferencia de tratos, de preocupaciones me hizo dar cuenta que tampoco pertenecÃa a esa lÃnea sanguÃnea. Y sufrÃ. Sufrà saber que siempre estarÃa "sola", que si bien mis papás eran mi apoyo, algún dÃa ellos no estarÃan para mà y no tendrÃa yo dónde ir. Y quise saber qué estaba mal conmigo, si yo no era lo suficientemente dulce, buena o por qué no me querÃan.
Pocas personas me hicieron sentir parte de una familia. Y probablemente asÃ, empezaron todos mis traumas con el miedo de que nadie me quisiera. Es cierto que en el camino me "adoptaron" personas hermosas, amigos que hoy sé que son más que mi familia de sangre.
Empecé a escribir esto hace un dÃa, buscaba botar el dolor de haber sido encontrada por un familiar lejano. Aún sigo en shock, me cuestiono mil cosas y las verdaderas intenciones de esta persona. He revisado todo buscando una respuesta, buscando personas, conexiones, señales. ¿Cómo? ¿En qué momento? ¿Qué busca? Me dice que confÃe y vea en él a un amigo, mi corazón duda. Al mismo tiempo, la curiosidad y ese instinto estúpido de pertenencia quiere saber más. Veo las fotos que me mandó de mi abuela y veo mi rostro. Veo las fotos de él y veo mis ojos. Y sÃ, tengo una abuela, tengo un tÃo, unos primos, unos hermanos. Pero, ¿realmente son mÃos?
Quise mandar saludos a la abuela, quise cerrarles una herida que yo aún tengo. Lo difÃcil que debe haber sido "perder" a la primogénita. Aunque él sabe que fue por mi bien, el procreador no era un ejemplo de persona ni la mejor versión. Mi mamá tuvo razón en alejarse y darme la hermosa vida que tengo ahora. No eliminó recuerdos, no negó ese pasado, aunque sé bien que lo hubiera deseado con todo su ser.
Releo todo y siento que veo algo irreal. Siento un huequito dentro y un dolor de cabeza de tratar de calzar todo, entender desde afuera porque no me quiero involucrar. Quise escribirle hoy y seguir preguntando por esa extraña familia, pero decidà darme un espacio. La verdad solo necesito un abrazo y llorar. Veo a mi mamá y quiero gritar todo lo que ha pasado, acurrucarme y curarlo todo.
Sé que hay cosas que debo conocer y perdonar. Siento que la vida me da una oportunidad. Tengo mucho miedo y también una expectativa de cerrar ese episodio. Por un momento, solo voy a llorar.
17/12/2023
Me dio un poco de envidia verte salir tan feliz, creo que aunque me duela aceptar ya me olvidaste. Quise pensar que cuando me evadÃas era porque sentÃas mucho y querÃas camuflarte. O querÃas evitar que nos hiciéramos daño. Pero es momento de aceptar la realidad.
Me duele porque claramente yo no te he olvidado. Y las veces que rÃo, me parece escuchar tu risa o la imagino, y siento un diferente palpitar dentro de mÃ.
He pensado decirte muchas cosas, decirte para vernos y fingir ese falso empoderamiento de que ya no me afectas. He pensado celebrar tu cumpleaños, abrazarte y besarte... Pero estoy controlando mis impulsos y mi corazón estallar. Estoy tratando de ser una mejor versión de mÃ, aunque pareciera que esta se aleja más de quién yo fui junto a ti. Y me espanta pensar que no la quieras o que ella te deseche, porque hasta ahora siento que eres parte de mi vida hasta el final.
Tal vez para mà ha sido fácil brindarte ese rol, no hay muchas personas a mi alrededor y tú significaste tanto de palabra y acción. A veces pienso si estarás de verdad en mi futuro. Hay dÃas, como los de esta semana, que siento que hablarnos, planear algo es encajar como un engranaje. Me preocupo por ti, aunque no deba. Quiero lo mejor para ti y me inmiscuyo. Luego pasa que también me pongo triste si no alcanzas algo.
Quiero creer que la vida tiene algo mejor para ti.
Quiero creer que la vida nos tiene una revancha aún. Quiero volver a sentir lo que vivimos y no quiero perderte más.
Buscando una señal, un mensaje, una llamada.
Que me digas que me quieres, que te hago tanta falta como tú a mÃ, que me digas que nunca nos vamos a dejar olvidar.
O termines por estocar.
.
.
Hola de nuevo - 3/12/22
No te he escrito no porque no haya querido o no sienta tu ausencia. Tengo mucho dentro que no sé qué sentir.
Hemos vuelto a hablar y eso de alguna manera calmó la ansiedad que sentÃa de ti. Hay momentos en los que quiero decirte tanto, lo mucho que te he extrañado, la falta que me has hecho, las mil ganas que tengo de verte y sentirte cerca por un momento.
A veces, me sigo sorprendiendo con la magnitud de esto que siento.
Hoy lo pensé, quizás tú ya me has olvidado. Quizás soy ya una persona más a la que le tienes cariño y por eso conservas en tu vida. Y obvio, me duele pensarlo. No logro averiguarlo ni intuir que sientas ya algo por mÃ. Me da miedo perderte, aún teniéndote cerca. Pero de alguna manera, mi corazón me grita que sientes lo mismo que yo, que evitas mis indirectas emotivas o mis preguntas que buscan desesperadamente conectar con tu alma.
Hay momentos en que he querido decirte de todo, decirte para vernos, decirte que podrÃamos hacer tal y tal cosa juntos. Y he aguantado, por tu bienestar y el mÃo. Tengo miedo de verte.
Miedo por sentirte, que todo se remueva y vuelva a ser solo de ti. Miedo a que solo sea el recuerdo.
He cambiado, o al menos asà me siento ahora. Me da algo de temor que no quieras a la nueva yo. No es que sea nuy distinta, es que en este tiempo me han lastimado (no amorosamente, y lo pongo asà porque conozco cómo tu cerebrito va construyendo ideas). En este tiempo, he tenido que construir una coraza fuerte y no dejarme caer. Confrontar, exponer y 'gritar' lo que siento, lo que merezco.
No he tenido parejas. No puedo aún. Podré el dÃa que sepa que mirarte de frente no hará que me derrita, que quiera correr hacia ti. No sé cuánto demore eso, pero sé que va tomar su tiempo. Y estoy disfrutando ese viaje en el que aprendo de mÃ, disfruto de mà y sueño con algo más. Regresaron mis ganas de comerme el mundo siendo quién soy y felizmente me he rodeado de personas que buscan lo mismo que yo.
Te escribo de tantos miedos, de mis inseguridades y mis desvelos cuando lo cierto es que sigo siendo una mariposa en primavera cuando te veo escribir. Sigo siendo la adolescente enamorada que sueña contigo, sigues siendo ese refugio al que yo suelo llamar 'casita'.
Y nada podrÃa cambiar.
AgonÃa - 19/11/2023
Otra vez ese maldito momento que me retrasa. Extrañarte, odiarte y a la vez quererte como si no hubiera mañana. Estoy pensando en ti muy seguido esta semana y no sé si es por todas las cagadas que he pasado, las veces que me pregunté que me dirÃas si estuvieras ahora a mi lado o simplemente la terrible necesidad de sentirme bien aunque sea por unos pocos segundos.
Escribà y dibujé lo que sentÃa, necesitaba botar. Pero mientras más trato de expresar esto que siento, más me acerco al sentimiento de querer escribirte de nuevo. Y ya no puedo. La respuesta es un silencio que ya no puedo aguantar. Me va matar.
Y entonces vienen a mi cabeza pensamientos obtusos y mil cuestionamientos para entender cómo puedes vivir sabiendo que me tienes asÃ. Me retumban tus probables respuestas:
- Si no te busco no creas que es porque no quiero, sabes que no es eso.
Y lo sé. Mi corazón te siente. Siente lo que me extrañas, lo que aguantas, pero espera, como siempre fielmente, a que bajes la guardia y vengas a mÃ. Es injusto cómo se mata a supuestas de un amor que no entiende ni acepta la razón.
Es una noche de mierda, mil pendientes, mil cosas en mi cabeza y yo buscando la salida en un amor que ha expirado
.
.
SÃ.
Cuatro - 30.10.2023
Hace cuatro años nos dimos el primer beso.
No buscaba nada, solo querÃa tu compañÃa y tu presencia, pero toda la noche sentà cuando decÃas cosas que me daban indicios que te interesaba igual que a mÃ. Recuerdo cómo me mirabas cuando lanzabas esas frases pÃcaras tan tuyas y es increÃble pensar que no estábamos solos, pero solo veo tu rostro en mi memoria.
Hace cuatro años nos subÃamos al carro para irnos juntos. Recuerdo estar mirando por la ventana los edificios de la Via Expresa mientras contaba los inacabables detalles de mi vida, contándote cómo habÃa rechazado el beso de alguien que no me gustaba. Ese fue el pase para que me preguntarás qué pasarÃa si tú me besaras. Me reà del nerviosismo sin saber qué respuesta dar, ya que la verdad esa noche te insistà tanto para ir a ese bar solo por querer pasar más tiempo contigo, pero no esperaba un beso ni nada. Eras mi crush dándome señales de que te podrÃa tener más cerca mÃo. Felizmente te acercaste, me besaste y no recuerdo parar hasta muchos minutos después. El ambiente fue tenso de la sexualidad que habÃa entre nosotros, fue pronto, pero era lo que brotaba. Las posteriores veces no fueron distintas, siempre amé tus manos tocándome, cómo sentÃa tu respiración acelerarse cuando me acercaba a tocar tu entrepierna. Tus besos son algo de lo que hasta hoy no puedo huir, por eso mismo no me permito darle mi corazon a alguien nuevo o verte a ti.
En cuatro años te he querido con todo lo que hay dentro de mÃ, entre subidas y bajas, entre idas y venidas, te elegà a ti. Me enamoré de quién eras y de lo que hacÃas brotar dentro de mÃ. Siempre te dije que dejarÃas la valla muy alta porque fuiste distinto a todas las parejas que habÃa tenido. Incluso cuando decÃas que tú no eras cariñoso, creo que conmigo te nacÃa serlo, igual a mÃ. Fui muy libre y quise darte eso también, porque confiaba en ti y en mÃ, por quién yo era. SabÃa que nunca querrÃas perderme y que contribuÃa en algo en tu vida, sea en tu alegrÃa, en apoyarte, en lo que fuera, me sentÃa importante para ti.
Nos divertÃamos mucho y nos protegÃamos también. En cuatro años compartimos mil consejos que estoy segura ayudaron en nuestro crecimiento. A veces yo renegaba y tú eras mi calma, a veces tú estabas ido y yo te hacÃa reir. Nos faltaron mil cosas, muchas vivencias, experiencias... ¿Crees que las completemos algún dÃa?
Te extraño. A veces no entiendo por qué aún tengo esa esperanza de verte llegar, de que me busques. Has sido claro y aunque aplaudo tu firmeza, también me duele. Me duele quererte de esta manera en la que pareciera que en un futuro no estás. Me duele no tenerte de compañÃa. Me duele pensar que perderemos quiénes fuimos en el transcurso del tiempo, que perderemos nuestras risas, nuestros chistes, nuestra confianza porque es al final lo que pasa cuando dos corazones se distancian.
No quiero olvidarte, no quiero dejarte, pero probablemente esto te haga más bien a ti que a mÃ. Imagino a veces que me olvidas y ya no te cuesta salir a tomar una chelita sin pensar en escribirme o buscarme. Imagino que sigues con tu vida sin pensarme o extrañarme. A veces te leo en algunas capturas de pantalla que he guardado y siento que me quieres a la distancia. Siento que es irrompible y quisiera oirte decirlo. Hay madrugadas en las que espero escucharte, leerte, una señal, algo. Una vez lo hiciste hace más de un año cuando me arriesgué a vivir sin ti.
No hay resultados. No hay final. Solo cuatro años de recuerdos y deseos que quisiera recobrar. Volverte a besar, ver tu rostro cuando me acerco a ti, ver el gesto que haces con tu labio cuando vas a sonreir, verte en silencio, escucharte reir, gemir, verte venir, discutir o contarnos todo y nada.
Cuatro años, no lo olvido. Espero que tú tampoco.
Recuerdos inacabables - 27/10/2023
Tus recuerdos me desgarran el corazón, siento como si fuera ayer tu despedida y no hay un solo dÃa en que la nostalgia no te pida volver. Estoy desesperada, desesperanzada y no sé dónde más meter todo el sentimiento.
Me repito en mis 5min de calma que ya elegiste y debo dejarte ir, pero mi testaruda mente se convence en recordarte, en buscarte en detalles, en palabras detrás de tus mensajes.
¿Por qué? ¿Por qué avancé tanto con esto? ¿Por qué te conocà tan bien como para entregar mi corazón a ti?
Ilógico. Es ilógico.
Ambos lo vivÃamos, vivÃamos en el futuro viéndo nuestra compañÃa al lado del otro. VivÃamos disfrutando nuestros pocos momentos que eran intensos, inacabables, insaciables porque después de todo siempre querÃa más de ti.
Te leo.
"Yo siempre me veo acompañandote, contándote cosas y escuchándote"
¿Dónde estás hoy? ¿Dónde estamos?
Siempre pienso si la equivocada soy yo por no poder verte como amigo, si la culpa es mÃa por no bloquear el sentimiento como lo haces tú.
¿Me extrañarás? ¿Sentirás lo mismo? ¿Podrás vivir escuchando una canción nuestra y no pensar en nuestros momentos? ¿Podrás pasar algo bueno, algo malo y no querer correr a mà a contármelo? ¿Podrás conocer a alguien y no pensar que no soy yo? ¿Podrás sentir esta locura, este absurdo despertar de querer ir por ti y dejarlo todo atrás?
Yo lo hago.
Yo te extraño.
Yo abro mi corazón contigo, asà estemos en distancia.
Tú lo sabes. Sabes lo que es.
Aún asà lo niegas. Lo escondes. Lo ignoras.
Pero nunca, nunca lo podrás matar.
Pasarán los años y yo seguiré ahÃ.
Piensa que quieres hacer con eso antes que sea tarde
Siempre estaremos
Tengo miedo de verte, escucharte, cruzarte en alguna calle. Tengo miedo. Y unas ganas locas de buscarte.
Estoy a punto de llamarte, escribirte.
Quiero saber cómo estás, quiero escuchar tu risa, tu voz. Quiero saber si tu vida y tu dÃa a dÃa es lo que esperabas, lo que planeabas.
Quiero saber si eres feliz. Quizás lo seas. ¿Por qué no lo serÃas?
Mi mente imagina todo lo que me contarÃas y cómo nos reirÃamos. Cómo preguntarÃas sobre todos mis dramas y yo me desbordarÃa dándote detalles que suenan irrelevantes, pero que tú, y solo tú, tomabas atención a todos ellos.
Tu voz retumba en mi memoria, conozco al detalle tus sonidos, tus muletillas, tus comentarios irreverentes.
Es lo único que me permitirÃa, quisiera escucharte. Sé que tendrÃamos tanto que decirnos y me da miedo el desenlace. Me da miedo abrirnos esa herida, esa costumbre de tenernos, la complicidad de dos almas que se hallan destinadas.
En el fondo es eso. Pase lo que pase, siempre estaremos en algún rincón propio nuestro. En alguna canción, calle, pensamiento, en los lugares que fuimos, en esas conversaciones con un vino, una chela.
Somos inmortales.
Te lo dije una vez: "Algún dÃa seremos viejitos y veremos nuestras fotos y diremos qué felices éramos".
Eso es lo que nos queda.
Te extraño. Perdóname si la cago y si lanzo la piedra que rompa nuestra barrera.
.
.
.
17/10
Nunca.
"Somos tú y yo, sabes? Siempre seremos tú y yo".
En la dualidad del sentimiento y el razonamiento. Lo que debe ser, lo que se debe sentir.
Yo preparé mi adiós y te di una fotografÃa.
Tú me diste varios desvelos y una despedida casi interminable.
Cada dÃa te extraño menos, soy más mÃa y me devuelvo algunas ilusiones. Cada dÃa le repito al viento que fingir te salga bien.
.
Con dolor y con orgullo...
Yo cerré el libro el 6 de setiembre
Te lloré una semana todo lo que no hice en meses.
Ya no tiento al destino.
Sà te pienso, sà te extraño, pero sé que el tiempo borra las huellas de tus dedos en mi piel, de tus labios tocando mi corazón, tus palabras, tus gestos, tu olor.
Tu sonrisa.
El silencio corresponde a nuestro amargo adiós y a la tortura de no saber cuándo acaba la maldición; cuándo me levantaré algún dÃa y no te pensaré, no te amaré.
Yo cerré el libro el 6 de setiembre y asà va permanecer.
.
La última que te envÃo
Lo que debió terminar "bien" no lo fue tanto. Eso sospecho. La verdad es que recién estoy llorando todo lo que me habÃa contenido, asi que prácticamente hoy llevo los ojos hinchados. También es porque perdà la esperanza. Hablar contigo me dio a entender que hay un cariño intenso entre tú y yo que no va a crecer.
Suelo eliminar las conversaciones que hemos tenido para no martirizarme leyendo lo que pudo ser o para no buscar un mensaje codificado. Me gusta sentir tu amor y sentirme amada por ti siempre me ha significado bastante. Por eso es que esperaba creo un mensaje explÃcito tuyo diciéndolo, no fue asÃ. Hoy que leo de nuevo, veo que todo estaba en palabras detrás, asà sueles comunicarte tú. Y en la calentura de no recibir la respuesta a que te quedes conmigo, me ganó la molestia.
De verdad me fui a dormir con el corazón más roto y maltrecho que lo he tenido en tiempos. No recuerdo haber sufrido asi hace años y haber pedido perdón, piedad para no seguir con ese sentimiento. Claro, no es tu culpa. No hay culpable, es al final consecuencia de las decisiones que uno toma. Yo elegà quererte y entregarme a ti, quererte bonito y ser la mejor versión de mà porque lo merecÃas. Nunca te he mentido con respecto a cómo me hacÃas sentir. Me sentÃa importante en tu vida, libre, alegre, admirada, risueña y capaz de lograrlo todo. Fuiste un gran empuje y un gran deseo de compartir la vida, de caminar sosteniéndote la mano.
Siempre que pienso en ti no hallo momentos malos entre nosotros, los hay muy contados. Pero jamás podrÃa decir que me trataste mal o me faltaste el respeto, algo que es muy común en las relaciones modernas. Fuiste siempre muy amable y me diste de tu poco tiempo, mucho, con todo y tus responsabilidades. Siempre te lo agradecà y aún lo hago. El tiempo es algo que nunca se va devolver y ese tiempo que tú y yo tuvimos fue aprovechado para hacernos eternos, felices.
Aprendimos francés juntos y volvà a enamorarme del idioma que habÃa perdido. Aunque si soy honesta, también era una excusa para disfrurarte. Tomamos lonche en mi casa, donde te quieren un monton. Mi mamá estaba extrañada de no verte en mi cumpleaños y sin mirarla le he dicho que andas full, pero que me escribiste. Ya sé que tengo que decirle que deje de preguntarme por ti y sé que cuando vemos sus novelas turcas hay un actor parecido a ti que siempre me dice que es tu versión oriental.
Tenemos muchas anécdotas juntos, todas tan lindas que duele saber que en este tiempo no seguiremos construyéndolas. A veces me siento culpable por no poder verte como amigo porque, de lo contrario, seguirÃamos siendo tú y yo. Sin embargo, soy consciente de que no es lo sano y tú mismo has descifrado que vernos en redes significarÃa hacernos lÃos, eventualmente reclamos... Tal vez más por parte mÃa que necesito reafirmación de sentimientos cada cierto tiempo.
Ay, cuánto te extraño, cuánto te quiero. No logro entenderlo. Quisiera ir al momento exacto en el que me enamoré de ti y no detenerme, pero sà controlarme jajajaja. Mi desesperación me gana, quiero dejar de sentir dolor. Quiero que mi cerebro recuerde que puede vivir sin la droga de ti, sin la felicidad que nos despertabas. Quiero quitarme tu esencia de mi cuerpo, quiero olvidar que soy tuya en todo aspecto. Avanzo de a poquitos, pero siempre hay algo que me hace retroceder a este punto que quiero escribirte, decÃrtelo todo de nuevo. En este caso lo hago porque quiero que sepas que no ha sido en vano lo que hablamos, que ese ultimo mensaje fue mi corazón sufriendo y resignado a lanzar fuego.
Y más allá de todo, quiero despedirme, una vez más, diciéndote lo mucho que te quiero. Agradeciéndole a la vida por cruzarnos, por dejarnos querernos. Tres años que repetirÃa solo para vivir la felicidad que en algún momento tuvimos.
Te prometo no estar más triste. Dejé un poema abajo, espero en una semana poder llorar lo que he ido aguantando por orgullosa y también porque estaba esperanzada que en este tiempo te darÃas cuenta que me amabas más de lo que querÃas admitir o expresar. Sé que lo haces, pero también sé que tienes cosas por hacer, por vivir por tu parte, sanar y dejar el miedo atrás. Al final, ¿viste? Yo no me fui. No te dejé, te esperé. Te di lo que prometÃ: amar bonito, libertad y fidelidad. Tuya sin que lo pidas, fiel sin que lo exijas porque te elegÃ.
DesearÃa que la vida nos dé una oportunidad más, pero sé ahora que las probabilidades son más bajas. Asà que solo me queda curar y olvidar.
Hay una frase que siempre he querido compartir contigo, es de un libro que se llama "Cuarto A" que leà hace años, tenÃa esta lÃnea que ahora para mà tiene un poco más de sentido:
"No puedo decir que te quiero porque serÃa poco, te digo te amo aunque suene escándaloso".
Y sÃ, asà lo siento.
Y con esto cierro nuestro capÃtulo. Tampoco he de escribirte de nuevo hasta que sienta que he superado lo nuestro, sé que el contacto cero nos hará bien. Hasta entonces, que tus mañanas sean buenas, que tus deseos estén cerca, que tus hijos sigan amando tu hermoso ser, que tu ambición te lleve a ser tu mejor versión. Nunca dejes nada de lado con tu gran potencial. Y siempre cuida tu salud.
Te amo, A.
Última carta. 06/09/2023