No importa cuándo lo leas, te amo.

No title available

Jar Jar Binks Fan Club

❣ Chile in a Photography ❣
$LAYYYTER
No title available
todays bird
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
The Stonewall Inn
Cosimo Galluzzi
One Nice Bug Per Day
TMBGareOK. The Official They Might Be Giants tumblr

Kiana Khansmith
noise dept.

shark vs the universe
h

oozey mess
KIROKAZE
The Bowery Presents
Sade Olutola
RMH
seen from Malaysia
seen from United States

seen from Luxembourg

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Bangladesh
seen from United States
seen from United States

seen from Iraq
seen from Singapore

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Malaysia

seen from South Africa

seen from South Africa
seen from Bangladesh
seen from Bangladesh
seen from United States
@charmandita
No importa cuándo lo leas, te amo.
TURTUPILIN
Íbamos juntos hablando, viendo las casas, las plantas y me decías "mira" y señalabas al Turtupilin. Me emocionaba, me gustaba mucho ese pajarito y parabas para que yo le tomara foto. Tú sabías donde posaría y me decías "debe tener su nido cerca por eso está ahí". Y así era.
Me temblaba la mano y no salían bien las fotos, pero me temblaba más la emoción de saber cuánto me conocías y cuánto sabías qué era lo que iba hacer o decir.
Tú y la naturaleza eran mi espacio ideal, eran mis ojos viendo firmemente los tuyos mientras me contabas mil y un cosas. Eran el atardecer perfecto en el que yo me quedaría absorta escuchándote hablar.
Tú fuiste y serás siempre ese lugar en el que fui una niña y una mujer.
Tú fuiste el sueño más bonito de todas mis ilusiones de niña, la que jugueteaba contigo a las cosquillas, la que se aferraba a ti cuando dormía. Tú fuiste el aprendizaje más duro de los miedos de una mujer que nunca se había entregado, la que se desbordaba y la que te amaba aún con todo y tus heridas.
Despertaste todo en mí. Y un día, como todas tus enseñanzas, aprendí que tu espacio no era para mí.
Veo el Turtupilin y pienso en mi abuelo, también en ti. En todas las paradas que hacíamos para poder tomar la foto de aquel pajarito que me hacía recordarlo y que hoy toma ese nuevo significado de regresarme a ti.
17:15
09/06
No será nunca conmigo, no obstante no cesará de ser en mí.
Adiós
Han pasado casi dos meses y te volví a ver. Si bien mi intención principal era que aclaremos ese malentendido que tuvimos, cuando comenzamos a hablar de las cosas que son importantes para ti, para mí, sentí como mi corazón se derretía de nuevo por ti. Estar contigo ahí al frente, escuchándote me hizo recordar a la mujer que se enamoró de ti en febrero del 2024, a la que te oía hablar apasionado, listo, decidido de tus cosas. Vi de nuevo al hombre que yo admiraba y aunque intenté no desbordarme, supongo no lo logré.
Todo lo repetiría y hasta en momentos pensé en volverlo a intentar. No lo pensé, si no más bien me emocioné y quise correr detrás de ti. Pero mi mente me hizo detener o al menos me pudo contener algo. Si bien disfrutaba de toda tu compañía de nuevo, la realidad no había cambiado y ahora más que nunca yo no tenía un espacio en tu vida. Y lo entendí, lo entiendo.
Decidí quedarme con la hermosa vivencia, mientras mi corazón se carcomía. Verás, esta nostalgia, este amor que estoy intentando matar se siente como perder la mitad de mí. Y podrías pensar que soy exagerada o que está mal que yo me sienta así, no debo depender de ti para seguir. Eso yo lo sé y es una responsabilidad que jamás te daría. Pero no puedo evitar sentir que este hueco en el pecho al pensar que debo dejar ir todo ya que es lo correcto.
Yo ya he pasado por esto antes, sé lo que es sentirte mal, viendo lo que hace la otra persona o no, esperando alguna señal, algo. Asi que dije debo eliminar tu número y dejarnos ir. Porque yo sé que algun momento te lanzaré una indirecta y ya después del contacto siento que no tendría la fuerza para decir que no. Mi alma y mi piel solo saben pertenecerte. Mi corazón solo sabe adorarte y esta es la versión de mí que debe morir.
Porque si no lo hago voy a ser la mujer esperanzada que espera también una luz, una señal cuando esto debe terminar ya.
Me vuelvo a repetir yo ya he pasado esto y sé que lo único que rompe todo es el contacto cero y los meses, los meses que pasarán mil cosas y seguramente entre ellos yo me diga qué pensaría él si supiera esto, o qué me dirías, qué me aconsejarías, te reirías seguro conmigo... Hasta que un día ya no te perteneceré y ya no dolera.
Hasta entonces, te deseo lo mejor. Desearía estar en tus momentos buenos y en los malos, darte mi hombro, un abrazo... pero supongo que así no se acaba de romper el hilo que nos tiene aún sujetados.
24/05/26
10:20pm
Revelación
Me permití llorar y sentir mi corazón desgarrado por días. A veces no necesitaba un recuerdo, solo era mi corazón estallando de haber sido roto de nuevo.
La sensación era distinta, pues si bien no estaba pendiente de toda la rutina que habíamos construido, era el hecho de sentir que algo de mí se estaba muriendo. Y entendí que eso dolía, dolía perder a la mujer que era tuya, la mujer que te amaba y que, pese a todo, te elegía. Dolía entender que nunca fui lo que tú querías porque siempre quise nuestras libertades, nunca exigía y para ti eso era cero compromiso.
Yo siempre he sido así, si me amas, me amas y me respetas. Te quedas y me das mi lugar. No necesitaba palabras, mas sí acciones. Y tú necesitabas alguien que presionara, que "te hiciera despertar" y esa persona no era yo.
Igual te entregué mi alma e ilusiones pensando que estabámos en el mismo escalón de aquel intento de hogar que intentabamos formar cada fin de semana. Pensaba que el tiempo te haría ver qué éramos tú y yo: amantes, mejores amigos, confidentes y compañeros. Nos habíamos demorado en construir todo ese cimiento, pero sentí que lo habíamos logrado. Nuestros silencios, nuestras risas, preocupaciones, sueños eran eso que dejabámos cada dos fines de semana abrazados durmiendo. Mi paz, mi calma y la gasolina que encendía el fuego de mi vida.
Sin embargo, al final de todo eran solo ideas mías. Cuando decidí irme, no dudaste en hacerme saber que la ilusión era mía, quizás en algunas partes compartida, pero no lo suficientemente fuerte para hacerse realidad. Pues sí, el amor requiere coraje, soltar el miedo y entregarse. Algo que yo ya estaba haciendo y tú ya habías desestimado.
No te culpo ni te odio. Aunque siento que varias veces jugaste con mis ilusiones para no perder tu comodidad de tenerme y no arriesgarte. A veces odio al hombre que me dijo que no quería ser cobarde y quería ir a todo conmigo. Porque al final, lo fuiste. En cada palabra que promestiste y no cumpliste.
Solo que hoy ya miro atrás y sé que no perdí. No me arrepiento del día que dejé nuestro hogar, del día que dejé de fingir y asumí que tenía que dejarte ir para poder ser feliz. Abandoné la ilusión de que seas el último hombre en mi vida y si bien mi alma añoraba una llamada tuya, sabía que no serías tú quien yo quería que tocara mi puerta, si no tu ego.
La sensación es distinta. Puedo llorar pero no es el mismo vacío que me tumba al suelo y no me deja respirar. Asi sienta tu presencia, asi te vea en sueños... sé que todo tiene que cambiar.
10/05
6:06pm (hora kabalistíca?)
S/T
Te extraño, pero no a ti. Si no al hombre que idealicé. Al que con detalles inconsistentes me hacía creer que vivía algo real.
En realidad, extraño cuando te comportabas como hombre y no como el niño asustadizo que no puede asumir su palabra o responsabilizarse de sus acciones. No al niño que quiere quedar como el más bacan frente a los demás.
Extraño tu vulnerabilidad, esa que me dejabas observar de vez en cuando. Así como las primeras veces que nos vimos y me contabas cosas tan tuyas, cuando yo conocí tu corazón y decidí quedarme a contemplar su belleza.
Yo te vi, te vi y por eso me enganché rápido de ti. No fue amor a primera vista ni algo que se haya construido fácilmente. Entre peleas, discusiones y autosabotajes (más tuyos que míos), me enamoré. Y tú lo sabías porque al mismo tiempo me lo pedías.
¿Estas enamorada de mí? Sí. - Yo te decía. Así poco a poco mi palabra se convirtió en un manifiesto que creo que al final anhelabas.
¿Las razones? La verdad no las sé. No sé si era que estabas enamorado también o si te gustaba la idea de una mujer que te amara de la manera en que yo lo hice.
Incondicional. Ja. Una vez me dijiste eso. Sabías que era un amor y apoyo a esa magnitud, así que te fiaste y no valoraste lo que yo te entregaba. Pensaste que no me iría. Y yo también lo pensé, pero ya sabes: tu desgano, tu falta de consideración, tu falta de respeto comenzaron a amagullar mi corazón.
Tengo tanto por contarte y a la vez decirte. Cosas que he escuchado, cosas que me han pasado. Al mismo tiempo, no quiero volverte a hablar o ver. Quiero solamente que tu figura se borre de mí y tal vez ya de una vez decidir que nunca exististe. Eso es algo que a mí me sale muy bien.
28.04
10:44pm
Nuestro arbolito
Dicen que los árboles representan a la familia; que el tronco es el núcleo encargado de dar soporte a cada rama y hoja, alcanzando y protegiendo a cada complemento.
Yo soñé con un arbolito nuestro, una planta que nos marcara una dirección. ¿Cómo no iba a hacerlo? Tú ya eras mi hogar. Un árbol contigo hubiera significado una nueva historia, una vida donde nos complementábamos de forma casi intuitiva; donde parecía que todo funcionaría con solo entender nuestras locuras, miedos y silencios.
Estaba explorando el amor de una forma distinta y nueva para mí. Eras tú quien me hacía sentir segura, protegida y, a veces, me regañabas cuando algo de lo que hacía o decía no te parecía. Eras tú con quien pude desnudar mi alma y mi rutina, entregándote a mi niña y a mi mujer. Pero el amor comenzó a desbordarse y no pude ver que mi arbolito se ahogaba de tanta agua, regada solo por mí.
Podría decir que ese arbolito sobrevivía gracias a mis cuidados porque, con el tiempo, tú querías pero no podías regarlo. Tenías miedo de perderlo todo, así que preferiste dejar que yo ahogara nuestro árbol y ver cómo nuestra plantita se iba muriendo.
Esto no es un sprint para ver quién regaba más, ni quién sufrió o amó más. Solo es lo que es: una despedida dolorosa del sueño de un jardín a tu lado; de un hogar donde celebrar y descansar. Es el adiós al sueño de la niña que se enamoró de ti y la decepción de la mujer que te amaba a pesar de todo.
18/04/2026
.
Soy yo
Siempre fui esa mujer encandilante; poseedora de creencias y visiones tiernas que atraían a seres rapaces. En aquel entonces, no lograba descifrar qué los rendía ante mí, aun cuando yo carecía de vivencias y experiencia. Quizás, pensándolo ahora, era precisamente eso lo que buscaban probar o robar.
Ser el primero, el mismo ego de todos los hombres. Ser el traumante de momentos, hechizos y versos que hagan que una mujer sienta el corazón marcado por desgarradores momentos. Idas y venidas. O tal vez palabras que no se sostenían.
Debo admitir que me gustaba mucho la atención que me daban, todo con tal de probar un poco de la luz que irradiaba. Y lo sé, puede sonar un poco egocéntrica, pero siempre supe que los seres que intentaban acercarse necesitaban mi energia, mi buena luz, mi espíritu, para sentirse nuevamente vivos.
Mas aún en esa inocencia, mi libertad siempre impedía llegar más allá. Nunca me consideré un alma libre, pues siempre tengo ataduras que no me dejan avanzar, pero ahora miro atrás y en todas esas vivencias, sé que algo en mí no permitía que tocarán mi corazón. Era mi alma gritando libertad. Y no era que olvidara rápido, era que no tenía esa intensidad de amar.
Aún no sé si la tenga.
Recorro mis pasos, el tiempo, el viento y siempre acaba todo igual.
Soy yo, sola.
Soy yo leyendo libros en el parque de La Rinconada. Soy yo sentada frente a Las Lagunas. Soy yo tirando piedritas en el mar. Soy yo en la hamaca de Tenerife mirando el cielo.
Soy mis alas.
Soy el ímpetu.
Soy mi libertad
El precio de la libertad
No sabía lo que iba a tener que pagar el día que me entregué a ti. No sé exactamente qué día fue, pero sé que en algún momento la vida me dio la oportunidad de huir. No una, varias veces. Pero siempre fui terca con esa especie de familiaridad que me hacías sentir. Y es lo que me mantiene expectante y lo que más me duele soltar.
Tengo momentos de lucidez en los que mi mente, mi cuerpo y corazón se ponen de acuerdo y gritan "¡No más!". Recuerdan todo lo vivido y me preguntan qué más debo perder, qué más voy a entregar buscando conquistar a un hombre que no sabe darme un lugar.
Y entiendo. Ayer me pusiste el límite y es verdad, yo sabía que iba a pasar eventualmente. Jugar a los enamoraditos que no se declaran oficialmente, que ambos andan con miedo de lo que pueda pasar.
Finalmente, ganaste tú... la que se lleva el corazón roto soy yo. Tú supiste protegerte durante estos dos años, poner limites, espacios y a la vez bajar esos muros para, de vez en cuando, permitirme acariciar tu alma, tu corazón, verte desnudo tal cuál tú eras y amar cada parte de ti. Entre lo bueno y lo malo, entre tu locura y tu calma, entre tus dudas y certezas, entre tu complejidad y la travesura de tu niño interno. Cada parte la amé, aunque me destruyera por dentro. Porque no había reciprocidad, tú querías seguir soltero y solo, tenerme cuando me necesitarás, cuando te hiciera falta compañía, cuando desearas intimar hasta donde tu lo quisieras. Amaste cerrándome las puertas y convirtiéndo mi vida en un vaivén que dependía de lo que sintieras. Bien dices "yo no te obligué", pero sí me ilusionaste tanto que me costaba salir de la adicción de ti.
Me costaba y me cuesta. Como si contigo se fuera... mitad de mí, mitad de mi corazón, de mi alma, de mi cuerpo y no entiendo por qué duele tanto.
Solo sé que me toca destruir esa mitad que pertenece a ti. Y sé que lloraré, sufriré, me hundiré, pero es el precio de mi libertad.
15/02/26
7:50pm
Nadie habla de lo difícil que es seguir con tu vida… después de alguien
Una vez más, aquí
Me leo y digo otra vez pasando la misma situación. Otra vez pensando y pensando qué significado tiene el silencio. Hasta culpable me he sentido, cuando claramente es la falta de consideración lo que terminó por liquidar el amor.
Aún no te entiendo. Aún me pregunto si quebranto tu libertad, si pido mucho, si no sé pedir... Solo sé ya que no soy para ti.
No nos entendemos, siento que nunca lo haremos. Y no porque falten ganas o tiempo, si no por tu dejadez. Yo no puedo amar sola y por más que intente comprender tu lenguaje de amor, no puedo dejar de sentir que soy el puchito que queda de tu voluntad y amor.
Lo nuestro pudo ser grande y duradero. Un hogar donde descansar, un concierto donde brindar, una melodía que nos hiciera enamorar. Pero no voy a remar sola.
Te amo con locura, con una locura e intensidad que me hizo soñar una casa, una familia contigo.
Esa intensidad que nunca vas aceptar ni valorar.
Es la primera vez que lo admito, es la primera vez que lo digo, porque siento que ya perdí todo lo que había soñado contigo.
21 de enero 2026 _ 3:30pm
Dejar ir
Creo que nunca entenderás lo difícil que fue para mí dejarte ir. Irme con el amor más puro que he sentido en las manos, irme con mis ilusiones amarradas a una garganta hecha nudo. Nunca entenderás mi amor por ti porque tú no sabes lo qué es amar. Siempre has huido y minimizado eso, así que sé que son palabras en el viento, letras en esta pantalla que para ti no tienen valor.
Yo no soy expresiva y contigo lo fui menos porque tú tenías esa barrera enorme, tus capas de cebolla, como te solía decir, que no permitían que yo tocara tu corazón.
Las pocas veces que me dejaste entrar, abrace tu ternura, tu inocencia y quise cuidarte, curarte. Pero te encargaste de destruirme al alejarme. Me llenaste de heridas, llagas que no sé si algún día podré sanar.
Dejé de respirar un día, en el vaivén adictivo que significaba ese intento de amor que me dabas. Ilusiones y luego silencio. Yo buscaba las formas, las hipótesis para entenderte, para no defraudarte y dejarte. Lo hacía bien, pero me iba consumiendo, agotando la alegría. Y quizás, cambié. Dudé. Pero luché hasta el final.
Hasta que mi corazón y mi mente no pudieron más. No podía luchar contra tí, amor. No podía fingir que no me dolía que no me amarás como yo a ti. Y estaba bien, pero tampoco podía quedarme a ver cómo nunca iba a ser la mujer que tú querías. Mientras que yo solo esperaba que fueras tú, solo tú, hasta el final. Aunque suene ilusorio, aunque no se hiciera realidad. Tus manos, tus labios, tu cuerpo era lo último que yo quería tocar en esta vida.
Tu inocencia, tu confianza.
Y lo peor es que sé que llegará aquella mujer por la que sí harás todo, me va destruir más el alma.
Pero aún estoy aquí, escribiéndote, después de un malentendido. Tal vez ahora me obvies, seas más indiferente y mi cuerpo solo me dice: déjalo ir.
28/08/2025
17:03
Adicción - 2024
¿En qué momento me volví adicta a ti? ¿A mirarte con el corazón? A mirarte sonriendo, haciendo tus chistes mostrando tus dientes de conejo con tus labios carnosos. A mirarte viendo tu celular y diciendo comentarios randoms. A cuando venías como niño a reírte conmigo. Te miro, siempre te admiro como si fueras el primer hombre en mi vida. Como si no existiera algo antes de ti ni después.
Ese poder que te di yo, que hoy no me permite no pensar en ti, en cómo acercarme a ti. En cómo abrazar tu corazón, pareciera imposible e irremediable.
La locura se adueñó de mí. No razono, no entiendo, solo te veo. Y ya te extraño con ese miedo a perder-te.
La única persona que me hace correr hacia él o buscar una excusa, un momento para solo ser de él.
Te quiero dejar ir, porque siento que nos haremos daño, que nunca calzaremos, que siempre seremos ese tira y afloja donde la cuerda va más hacia tu lado. Mi locura ahí me ha llevado. A decirte sí, sí a todo. Y luego llega a este vacío que no entiendo, que no manejo y que me hace querer volver a ti, una y otra vez.
Texto escrito en el 2024.