PATRIMONIO DEL MUSEO DE TRANSPORTES
El primer andar La carreta, en América, fue introducida por los españoles a fines del siglo XVI. Durante trecientos años, constituyeron el más importante medio de transporte de mercaderías y personas por el territorio de la actual República Argentina. Con la introducción de la rueda y de la mula, se multiplicó la capacidad de carga y mejoró, sensiblemente, la rapidez en el transporte de pasajeros, transformándose en una herramienta fundamental para la economía. A comienzos del siglo XIX, las comunicaciones de los pueblos del interior con Buenos Aires lograron un equilibrio gracias a las carretas. En 1595, el gobernador Juan Ramírez de Velazco introdujo en los territorios de Tucumán y el Río de la Plata cuarenta carretas destinada para la comunicación y el comercio entre Buenos Aires y Potosí. También, esos transportes llegaban hasta Mendoza, San Juan y la frontera del Perú, y pasaban a Chile por el sur. No hay ninguna duda que las carretas fueron muy importantes como medio auxiliar, pero además como actividad industrial, ya que en su fabricación intervenían una importante cantidad de artesanos y ayudantes. Lamentablemente, con la llegada del ferrocarril y el alambrado, éstos lentos y pesados vehículos comienzan a desaparecer. Carreta Quinchada Materiales: Madera de naranjo y lapacho, caña, hierro, junco y cuero de potro. Capacidad: 2.500 Kilos o seis personas. Procedencia: Región de Cuyo. Época: Finales del siglo XVIII Antecedentes: Perteneció a José Vicente Zapata, patriota que contribuyó al sostenimiento de Ejército de los Andes. Es uno de los vehículos más antiguos de esta clase, que se conserva en el país.












