Olanna le colocó una almohada debajo de la cabeza con suavidad y se sentó a reflexionar sobre cómo una simple acción era capaz de repercutir en el espacio y en el tiempo y dejar manchas que ya jamás desaparecerían. Pensó en lo efímera que era la vida y resolvió no elegir el camino de la desgracia. Volvería a casa de Odenigbo.
Medio sol amarillo - Chimamanda Ngozi Adichie

















