Empieza así, sin querer un día en el trascurso del camino que dirija a la carretera un par de jóvenes que no sabías exactamente que harían se aventuraban a vivir sin miedos... eran los dos no había más sentían que estaban completos, no no era una pareja de enamorados nah. Eso del amor existía para ellos pero de forma de amistad. No siempre amas a quien está a tu lado. Aprendieron eso según crecían y les fallaban. Aprendieron a no callarse a ellos, a caminar juntos pero no tanto, a escucharse sin cansarse pero a también saber callarse, no todas las personas que tienen química funcionan de forma romántica. Era tarde... llovía. No parecía querer escapar pronto. El clima no fue muy importante, en realidad es ambiente, aquellos jóvenes iban riendo sentados en el asiento de un bus recordando tantos momentos vividos. Y sonrisas y chistes malos jajajaja eran su especialidad. Era extraño iban más personas en el autobús, pero ella sentía que la veían raro que hace una chica sola risueña tan lejos de la ciudad sin equipaje?. Muy pocas personas prestaron atención. El día iba avanzando y no paraba de llover. Llegaron. Estaban ahí. Se miraron fijamente se abrazaron y entraron no sabían como pero estaban seguros que era ese el lugar. Caminaron, conversaron el le hizo entender que debía marcharse, que no siempre las despedidas tenían que doler, que hay momentos que duelen más que otros, que el tenía que irse. Ella lloró inevitablemente pues se despedía... para siempre de quien en uno que otro sueño la visitaría. Y fue así como ella siento que en el momento en el que lo enterró, fue su último adiós. Y es así como todo acabo.








