Jangmi no era una chica a la que usualmente invitaran a salir, más que nada porque tenía una agenda demasiado apretada como para que le fuera siquiera posible, y en segundo lugar porque la mayoría de los tipos en los que se interesaba o le tenían miedo o no querían tener nada que ver con ‘la malhumorada Lee Jangmi’ así que vivía una feliz vida de soltera célibe, como le habían enseñado desde pequeña — no que lo respetara demasiado al menos a nivel espiritual. “Si eres una de las chicas puedes pasar. Si no, pues púdrete.” Dijo mientras se probaba un crop top y Karen entraba a la habitación con una caja —y la boca— llena de barritas de regaliz. “Unnie Suprema, qué bueno que estás aquí porque creo que necesito ayuda con un outfit. Y antes de que lo preguntes: no, no te voy a dejar elegirlo a ti porque ya sabemos cómo terminó eso la última vez.” Enarcó una ceja, recordando como la idea de Karen de un buen outfit para ir a ser MC invitada en Inkigayo era una blusa y un short tan pequeño que parecían calzones. “Tiene que ser algo casual. Tampoco me quiero esforzar demasiado, ya sabes.” Se encogió de hombros y siguió mirando opciones hasta que su amiga llamó su atención y le hizo una simple pregunta que la dejó boquiabierta. “¡KAREN!” Chilló y le revoleó con una remera que tenía a mano. “¿Cómo que si tengo planeado chuparle la pija? ¿Qué clase de pregunta es esa?” Inquirió, y ella le contestó que no fuera así, que sólo intentaba ayudarla — antes de que Hana se asomara e hiciera la agradable observación de que ‘tenía la altura perfecta para hacerlo sin arrodillarse’.
Así que después de echarlas a ambas de su cuarto Jangmi respiró profundo y siguió buscando en su clóset hasta encontrar un conjunto simple pero con clase, el cual se puso rápidamente una vez que terminó de maquillarse y peinarse… y obviamente desesperar un poco porque estaba a punto de verse a solas con Min Yoongi, y eso no era poca cosa. “¡Adiós a todas, nos vemos!” Exclamó cuando oyó el timbre y empujó a Karen fuera de su camino cuando ella dijo que la acompañaría hasta la puerta, lo cual no pensaba dejarle hacer porque todos sabían lo maldita que podía ser cuando se ponía en papel de madre del grupo o peor, amiga zarpada. “¡Ni nos vimos, bye!” Dijo y cerró la puerta detrás de ella riéndose por la estupidez que acababa de hacer antes de salir corriendo al ascensor para bajar lo más rápido posible, ya fuera porque quería escaparse de Karen o porque moría de ganas de ver a Yoongi, quien la estaba esperando en la entrada a los dorms con un girasol en su mano. “Es muy bonito, muchas gracias.” Murmuró haciéndole una pequeña reverencia y sonriendo cuando él le dijo que había escogido esa flor porque pensó que seguramente debía estar cansada de que le obsequiaran rosas. “Sí… algo así.” Rió y aceptó su brazo cuando él se lo ofreció para acompañarla hasta el auto. Y Lee Jangmi no era una chica a la que usualmente invitaran a salir y no sabía si era por eso o por el desvergonzado crush que tenía en el chico sentado a su lado que se sentía como si todo esto fuera nuevo, pero estaba tan feliz que no podía dejar de sonreír y por primera vez en años se sintió como una chica completamente normal que estaba yendo a comer con su crush — y le encantaba.
Yoongi estaba seguro de que nunca había estado tan nervioso en su vida, lo cual era una sensación un tanto extraña para un artista como el que estaba acostumbrado a presentarse en arenas y estar con gente todo el tiempo —no que le agradara a decir verdad, pero era lo que le tocaba por ser un artista exitoso “Namjoon, ya cállate o te voy a morder” le advirtió a lo que Namjoon se fue diciendo algo entre las líneas de que ‘luego el era el niño rata’ “Sorry, I don’t speak rat” le respondió mientras terminaba de chequearse en el espejo, tomaba el girasol que había comprado a la mañana y salía a tomar el auto que había ordenado hacía algunos minutos atrás. En cuanto estuvo en la puerta de los dorms de Nymphs Yoongi se empezó a replantear todas sus desiciones ¿Pantalones negros? Ahora seguro iba a parecer un enano pretencioso ¿Un girasol? A quién demonios se le ocurría esa estupidez. Pero todo eso se le fue de sus pensamientos en cuanto ella apareció luciendo completamente adorable. Aunque no se lo iba a decir, había oído por Namjoon que la chica tenía aberración a que le dijeran que era adorable, y era entendible porque el también padecía de la maldición de parecer tierno y adorable por su altura cuando en realidad el era un artista hecho y derecho y deseaba que lo vieran como tal, no solo como un chico adorable.
En el auto, la charla fue animada hasta que llegaron al restaurante y Yoongi tuvo que caminar más rápido de lo que se creía capaz para abrirle la puerta a Jangmi, para luego entrar al restaurante, uno de sus favoritos en realidad. Luego de correrle la silla para que ella se sentara tomó asiento en frente de ella con una sonrisa observando el tamaño de sus manos, o la manera en que ella sonreía de lado. "En fin, quería agradecerte por salvarme del niño rata, está insoportable últimamente... así que pide lo que quieras, it's on me" sonrió mientras intentaba decidir que era lo que iba a ordenar, ocultando detrás del menú las miradas que le daba a Jangmi que no eran para nada discretas. Era verdad que Yoongi había tenido un crush en ella desde que ellas habían debutado, pero la presencia de Lee Jangmi era tan avasallante que el no se atrevía a decirle que el estaba traído por ella, y se tenía que morder la lengua para no mencionarla como su tipo ideal porque tenía miedo que ella después lo ignoraba porque ¿Por qué una estrella como ella le daría la hora a alguien como él? Pero ahí estaba, el uno frente al otro, compartiendo Soondubu jidae con ella, hablando animadamente acerca de su próximo comeback y de como ambos odiaban que les dijeran que eran tiernos y adorables "Es decir, soy un rapero y me dicen "Adorable" es terrible, estoy a esto" dijo haciendo una mímica con la mano "De hacerles un diss track a todos, quizás podríamos colaborar en el" bromeó encontrando totalmente fascinante como los ojos de Jangmi se iluminaban cada vez que se reía.











