Estar triste se ha vuelto parte de mí desde que tenía 12 años. Los motivos son muchos y, con el paso del tiempo, parece que cada día se suma uno más.
No hablo de esto con casi nadie, pero las pocas personas con las que lo he compartido suelen cuestionarme o decirme que no debería sentirme así, que la tristeza no es para siempre. Y sí, lo sé. Obviamente la tristeza cambia, pero siento que no entienden que la depresión pesa un poco más cada día, que mi cabeza se autosabotea constantemente.
Aunque muchas veces parezca feliz, y en esos momentos realmente lo esté, esa no es toda mi realidad. Es como si esa felicidad ocupara solo una parte de mí. El resto sigue intentando entender si está bien o no sentirse así, mientras lucha en silencio con todo lo que lleva dentro....












