Me gusta que la curiosidad sea una forma de conectar con otra persona.
will byers stan first human second
Game of Thrones Daily
Jules of Nature
Stranger Things
h
No title available
tumblr dot com

PR's Tumblrdome
Claire Keane
trying on a metaphor

tannertan36
KIROKAZE
DEAR READER
Sade Olutola

❣ Chile in a Photography ❣
Three Goblin Art
almost home
Monterey Bay Aquarium
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year

Origami Around
seen from United Kingdom
seen from India

seen from Mexico
seen from Venezuela

seen from Tunisia
seen from Canada

seen from Hong Kong SAR China
seen from Bangladesh

seen from Philippines

seen from Malaysia
seen from Colombia
seen from Italy
seen from Ukraine
seen from Lithuania
seen from Malaysia
seen from Chile

seen from Romania
seen from Mexico
seen from Mexico
seen from United States
@nadaqueseareal
Me gusta que la curiosidad sea una forma de conectar con otra persona.
Me siento tonta preguntando si me extrañas, cuando fuiste tú quien eligió el silencio, quien cerró la puerta sin dejarme una última palabra, sin darme siquiera el derecho de intentar quedarme.
Me siento tonta esperando que regreses, porque una parte de mí todavía le pide al tiempo que te devuelva, aunque la otra parte sabe que si tu corazón quisiera volver, mis noches no tendrían que llamarte en secreto.
Qué extraño es amar a alguien que ya tomó una decisión.
Qué injusto es quedarse sosteniendo una historia, que para el otro terminó antes de que una pudiera despedirse.
Me pregunto cuánto de mi esperanza es amor y cuánto es solo la costumbre de esperar una señal donde ya no queda ninguna.
Porque si realmente me extrañaras, ¿no buscarías mi nombre?
Si realmente doliera mi ausencia, ¿no habría un camino de regreso?
Y aquí estoy, hablándole a un recuerdo, preguntándole a un fantasma si alguna vez fui hogar…
mientras intento aceptar que algunas despedidas no vienen con palabras,
solo con la ausencia de alguien que decidió no volver.
Me gustaría mucho volver a ilusionarme con algo.
El hombre que fue amado por mí tiene todo el derecho de decir que estoy loca, porque yo enamorada me desquicio por amor.
¿Seré para alguien el principio y el final de una certeza, o solo un instante hermoso que la vida después borra con indiferencia?
Hay una tristeza antigua en descubrir el amor antes de encontrar un lugar donde quedarse. Porque es una especie de bendición maldita conocer la calidez de un abrazo y luego volver al frío; escuchar promesas en la piel y después aprender el idioma del vacío.
Me han mostrado cómo se siente ser mirada como un milagro.
Cómo una persona puede convertirse en refugio, en plegaria, en cielo.
Me han enseñado la forma en que quiero ser amada…
pero siempre por un suspiro, siempre por un latido, siempre por un momento que termina antes de que mi corazón pueda llamarlo hogar.
Y qué extraño destino el de algunas almas: ser la primavera de alguien, pero nunca su estación completa; ser la canción que alguien canta con el alma, pero no la melodía que decide guardar para siempre.
Estoy cansada de ser la chispa y nunca la llama.
La memoria y nunca la morada.
El capítulo que alguien relee con cariño, pero jamás la historia que decide terminar.
Porque nadie extraña la oscuridad cuando nunca ha visto la luz.
Pero quien ha tocado el cielo una vez… pasa la vida preguntándose por qué tuvo que volver a caer.
Así que pregunto al silencio, a los astros, a los dioses que escuchan sin responder:
¿Será que algunas personas nacen para ser amadas solo en fragmentos?
¿Será que algunos corazones son creados para ser elegidos… pero nunca para ser escogidos?
No tengo nada más que decirte, solo que fuiste mí excepción.
(Y con esto cierro nuestro capítulo porque tú y yo nunca más va a volver a suceder.)
-xo
Me han sexualizado más veces de las que me han amado.
Es una verdad incómoda, casi vergonzosa de admitir, porque obliga a mirar hacia atrás y reconocer cuántas veces fui vista como cuerpo antes que como persona, como deseo antes que como alma, como una fantasía pasajera antes que como alguien que también necesitaba ternura, cuidado y permanencia.
Es extraño cómo una termina acostumbrándose a eso.
A que la atención llegue primero por la piel.
A que el interés siempre tenga hambre, pero nunca profundidad.
A que te deseen con intensidad, pero sin la mínima intención de conocerte de verdad.
Durante mucho tiempo confundí ambas cosas. Pensé que ser deseada era una forma de amor, que si alguien me miraba con suficiente deseo quizá eso significaba que había algo más profundo detrás. Como si la intensidad de una mirada pudiera reemplazar la tranquilidad de sentirse elegida.
Pero no.
Muchas veces solo era apetito.
Solo curiosidad.
Solo la emoción breve de conquistar algo nuevo.
Y el apetito no ama.
No se queda cuando las luces cambian.
No sostiene cuando la vida se vuelve pesada.
No acaricia las partes rotas.
Solo consume.
Y una empieza a preguntarse si ese es su lugar.
Ser suficiente para el deseo, pero no para el amor.
Ser alguien que se toca, pero no alguien que se elige.
Eso deja una marca silenciosa. Porque poco a poco comienzas a medir tu valor en atención momentánea, en miradas, en intensidad, en cuánto puedes provocar… y no en cuánto realmente mereces ser cuidada.
También duele reconocer la parte propia en todo esto. Las veces que acepté menos de lo que quería porque parecía mejor que no recibir nada. Las veces que llamé conexión a algo que apenas era deseo con buena iluminación. Las veces que me quedé en lugares donde mi cuerpo era bienvenido, pero mi corazón resultaba demasiado incómodo.
Tal vez porque ser deseada se siente más inmediato.
Más visible.
Más fácil de confirmar.
Pero ser amada…
ser amada requiere paciencia, presencia, profundidad.
Requiere quedarse cuando ya no hay novedad.
Requiere mirar más allá de la superficie.
Y eso es mucho más raro.
No quiero seguir siendo el recuerdo bonito en cuerpos ajenos.
No quiero ser una historia breve que alguien menciona con deseo pero sin verdadero afecto.
Quiero ternura.
Quiero calma.
Quiero esa clase de amor que no se reduce a la atracción ni desaparece cuando pasa el impulso.
Quiero que alguien me mire y no piense solo en cómo tocarme, sino en cómo cuidarme.
Porque ser deseada puede alimentar el ego por un momento,
pero ser amada…
ser amada es lo único que realmente hace sentir que perteneces.
Y estoy cansada de ser deseo cuando lo que siempre quise fue ser hogar.
Me han sexualizado más veces de las que me han amado.
spriinnng!
Que personal