xgabrielcontreras
La cara de Gabriel soltó una sonrisa de satisfacción ante aquellas palabras, puesto que representaban un reto para él y donde quiera que estuvieran los problemas, él tendría un boleto en primera fila. ―Si me multan por esto, te culparé― bromeó caminando en dirección a la bocina para desconectarla de forma simple y señalo el agua en dirección a la contraria, como pidiendo una clase de permiso.
“Te llevaré pizzas a la comisaría.” animó, después de pronunciar aquello recordó a su padre, nunca le había llevado nada a la prisión. Cuando sus ojos fueron testigos de semejante acción, no pudo contener la adrenalina y sonriendo con satisfacción y repentino alivio gracias al silencio, lo alentó. “¡Tu puedes Gabriel!” al mejor estilo porrista.












