Era mala jugando voleibol pero ahí se encontraba saltando y golpeando la pelota, acertaba en varias por pura suerte en la zona defensiva. Una de la cuál pensaba no tenia, por lo que todavía no la mandaban a la banca. Se encontraba, pues, brincando para devolver un saque cuando sintió una brisa fresca sobre su torso. Duró unos segundos al darse cuenta que la parte superior de su traje de baño se desanudó y cayó al piso. “¡Mierda!” Gritó, y luego, arrepentida de ser grosera en voz alta se cubrió el pecho con sus manos. Buscó con la mirada a alguien que pudiera ayudarla. “¿Me puedes pasar...ese sostén de allá?” Señaló con la cabeza el objeto en la arena.







