No ha sido nunca fanatico del mar, tampoco de la arena, del sol o de las playas en general. No se atreve a negar, de todos modo, el estado de suprema relajación que le induce el dejarse a la deriva, flotar, ser besado por el astro mayor y dejarse mecer por el oleaje, calmo cuando uno ha ya sobrepasado el límite de las olas. No dura mucho tiempo su improvisado nirvana, sin embargo. Debió de haberlo adivinado, han venido como seoulites es conjunto después de todo, ¿no? Luego de perder el equilibrio y el sentido de la orientación por unos instantes, Jun vuelve a la superficie y trata de recuperar la respiración lo antes posible—. ¡Bastardo salvaje! —le grita, dándole manotazos al agua. Indignado hasta su centro—. ¡¿Quieres ser el más guapo entre nosotros y es por eso que quieres acabar conmigo?!
Mentir era su especialidad, pero en esta ocasión, no lo haria: Había reconocido a Jun en la distancia y si, todo fue intencionalmente, pero tenia sus razones aparte de molestar. Uno: para comprobar si seguía siendo guapo aun mojado hasta la médula ¡LUCIA COMO UN MALDITO GATITO MOJADO! Dos: su repertorio de fotos feas se le estaba acabando y era de vital importancia conseguir más si o si. Dahee tarda su tiempo en responder, pues la risa no deja de brotar de su cuerpo ❛ ¿Porque querría hacer algo así hyung? — se supone que ya soy el más guapo de los siete ❜ entona delineado una sonrisa que muestra sus dientes de conejo. Si, sabia que ahora eran diez pero los otros tres habían nacido muertos en esta competencia, ❛ espera hyung, antes de que se me olvide di «Dahee es le mejor» ❜ y sin decir más toma la cámara acuatica que cuelga de su cuello para poder inmortalizar el momento.