No creí que fuera real...
Tal vez -se encogió de hombros- pero lamentablemente no tengo una tabla de surf y la ultima vez que intente montar una ola de ese tamaño casi muero ahogado.
-Pues, nadas de suerte, porque soy profesor de surf, algo tiene que pagar la renta ¿No?- Comentó mientras se sentaba en la arena a limpiar su tabla- ¿Qué te trae por acá?











