“Del mismo cuento donde te saqué a ti.” Respondió robando un ligero beso a su novio, una persona desesperante como Hannah no podía para tanto tiempo sin demostrar su cariño, eso era algo que el castaño bien sabía. “Eso sería demasiado cursi… ¡Hay que hacerlo!” Aceptó dejando a la luz cuán emocionada se encontraba con la idea propuesta. Tomó su mano, no importaba si estaban por adentrarse por fin al hotel o se fugaban a China, ella seguiría a Nathan hasta el fin del mundo. “Te amo, ¿sabías? Sólo quería recordártelo por si, al entrar, te encontrabas con alguien más linda y decidías coquetear.”
“ Debe ser un muy buen cuento entonces. ” Contestó con fingida arrogancia antes posar una de sus manos en la mejilla de la muchacha para así alargar un poco el gesto de cariño que esta había empezado. “ Solo no tenemos que salir con los onesies y pasaremos desapercibidos. ” Volvió a bromear, la verdad era que no le molestaba si las otras personas creían que eran cursis o cosas así, pues lo único importante para él era acumular buenos recuerdos junto a la persona que más quería. “ Yo también y creo que es difícil encontrar a alguien más linda que tu esta noche. ” Respondió comenzando a caminar de la mano de la chica hacia el salón. “ ¿Qué quieres hacer primero? ”















