“¡Es porque no lo sabía!” levanta las manos como excusándose. “De verdad no lo sabía, no había sabido nada de ella desde hace meses.” la última vez que había visto a su hermana fue cuando volvió a Chicago hace un tiempo. “Lo se, el pequeño delincuente casi se topa con ella el otro día.” ‘el otro día que lo perdí.’ termina en su mente. De su chaqueta saca la cantimplora con licor que siempre lleva consigo, la abre y le da un trago y luego se lo extiende a Navin. “¿Y qué más te dijo?”
Navin hace una mueca y vuelve su espalda al respaldo de la silla, casi indignado. Podría decir algo como ‘lo sé’, porque de verdad sabía que Jonathan y Anika no eran demasiado cercanos aún después de haber echo las pases, y porque tampoco es la obligación de su amigo estarle informando sobre su ex novia. De igual manera, prosigue con su orgullo y se traga las palabras. “ Primero me mandó al infierno a mí y al niño. Vaya. ” Alza las cejas. “ Se nota que le ha estado yendo... bien, igual. El novio rico le ha de estar manteniendo mejor que yo: ropa de marca, sobre peinada y maquillada para ser del Sur, y esa clase de cosas. Incluso se ve que ha engordado un poco. le da lo que no le pude dar yo. ”











