Mudeza
Veo un corazón paralizado.
No siente y no grita, no habla, pero tampoco calla, susurra, pero es muda, susurra, pero no se oye.
Un corazón paralizado.
Que pide, pero es sordo, llama, pero nadie lo vé, late, en penumbras. La oscuridad lo arrulla, como si la vida fuese su manta, una manta sucia, frívola y rota.
Corazón paralizado.
Nadie vé, nadie siente, todos temen. Tiene mucho que dar, pero se ha quedado mudo; recita poemas, pero nadie logra leer sus labios. Sus manos se han enfriado, sus piernas se han negado a moverse, se ha paralizado.
Un pobre corazón paralizado, negado a la vida, negado a todo aquel que deseare conocerlo, negado a sentir y latir.
—Alex—














