Las cosas más importantes son aquellas más difíciles de expresar, así que solo voy a decir que dolía, recuerdo como mirarla me dolía.
Cada vez que la recuerdo se me hace una sonrisa, y eso que la perdí, pero ella logró dejar lo suficiente para vivir ausente en mi.
Alguien dijo una vez que un escritor adquiere su inspiración durante los primeros veinte años de su vida, pues bien aquí empieza la mía.
Me he limitado a escribir sobre amor en tintes rosas, ahora voy a escribirlo en tintes de realidad, intentando sostener mis sueños aunque este triste.
Una gran mujer dijo hace tiempo ya “El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre”
Te dejo cada palabra, no quiero más pesadillas, no quiero saber mas de ti, no quiero saber como aun te dejó vivir en mi y aunque te perdí, debo decir que ya no estoy tan triste, no me desencuentro en mis días grises, ya no vuelvo a casa esperando saber de vos y me hace bien.
“Querido dios ni lo sagrado de tu vino, calma mi dolor asi que te voy a pedir por favor que esta vez me des lo que quiero”
Quiero ser una mujer fuerte, que logre amarse a asi misma, que su whisky no sea inadecuado, solo por ser mujer, que sus vicios, sean los mios, que la sed de pasión sea sed de amor, de crecer, de vivir de soñar, de vivir en libertad sin cadenas de pena ni soledad.
Y aunque no lo compre se que la espera no es una pena, sino una recompensa para lograr amar.
Son las tres de la mañana y lo he decidido, tome todos mis viejos libros y los guarde, saque mi vinilo de the smiths y me puse mis mejores sueños como bandera de libertad.
Buenos aires está cubierta por un gran aguacero, sos que son fuente de mediocridad, los grandes truenos, las enormes luces que destellan luego de un relámpago ¿Como algo tan impactante puede esconder una belleza tan inmensa? ¿como ese cigarrillo que me mata puede consumirse en forma de flor? ¿Como ese whisky me puede hacer sentir un calor tan real?
Salgamos bajo este aguacero, me gustaría cantarte una vez mas, bajo las luces de la ciudad, en esta noche que lo usó como excusa para pedirte ir algún lugar, cualquier lugar donde vuelva a verte reír y gritar “hagamos la revolución, con una canción de amor” para que luego te vuelvas a ir dejándome con este dolor, que se hace carne en mi.
Mirarla me dolía, recuerdo como mirarla partir me dolía, sus ojos contaban una historia, de rodillas lastimadas, chocolates de la abuela y un desamor.
Laura cumplio veintitantos el último otoño, para la mayoría de los escritores ha vividos lo suficiente para inspirarse el resto de su vida, pero yo, he vivido el amor de Laura, y eso si que es el infierno, asi que calmó mis noches con largas borracheras, y escritos, sin sentidos, con falta de rimas y falta de amor.
Oh ¿Que me has hecho Laura?, ¿Por qué me has dejado? ¿Por que ya no me amas?
¿Acaso no fue correcto entregarte la parte más desnuda de mi alma? Creo que no lo fue, me entregue a ti, en cuerpo y alma esperanzado de que seas mia, pero nadie es de nadie más que de sí mismo, y yo, yo ya no me pertenezco te llevaste mi amor, mi alegría, te llevaste mi fuente de inspiración, eras mi gran musa, ahora solo soy un escritor más, al cual el amor de su vida lo ha abandonado, sumergido en este maldito JB, que se consume mis noches y mis días, Oh Laura como quisiera que estes aca.
-Son las seis y media de la mañana en buenos aires, mi despertador no ha dejado de sonar, maldito despertador, ¿Acaso no se piensa parar? por lo visto no, debo salir de la cama, Entonces salgo de la cama, apago el despertador, preparo mi café con dos cucharadas de azúcar, la hora empieza a correr, ya son siete menos cuarto y todavía no me vestí, abro el armario, tengo tantas camisas de colores, todas la eligió Laura.
Agarró una camisa blanca, me la abrocho, unos jeans negros y mis queridas nike.
Ya me vestí, tengo mi café, es hora de trabajar.
Tengo una vieja máquina de escribir sobre el escritorio, debo escribir, hace días que no logro inspirarme, me enfurece, he perdido a mi musa, o he perdido mi don? acaso ya no sirvo como escritor?,
En mi torpeza tiró el café sobre un libro, al evitar que se arruine lo abro, era una primera edición del dante el cual tenía marcada la cita “No existe mayor tristeza que recordar los momentos de alegría en tiempos de miseria” en ese mismo instante, muchos dirían que tuve una experiencia religiosa, una reminiscencia, una inspiración, pero me olvide del café derramado y de mis libros, solo tome la máquina y empecé a escribir
“Y de repente mi mañana se puso quejosa, sin un porqué, un cigarrillo se consume en forma de flor y puedo ver como muero y como me mato, las gotas de mi café caen hasta la alfombra y solo me puedo preguntar
¿Y si simplemente no puedo estar solo?
Tal vez no sepa cómo estar bien o tal vez no quiero estar bien.
Pero maldición si escribo te recuerdo y si te recuerdo escribo, que idiota te vuelve un error.
simplemente quiero saber
¿Hace cuánto no escribo?
¿Hace cuanto no escribo en papel?
¿Hace cuánto anhelo lo que no consigo?
¿Hace cuanto me dejaste, mi amor?
Tal vez para convertirme en un gran escritor deba sufrir, tal vez si sufro sea un gran escritor, pero en verdad no lose.
pero si sé que hubo un par de ojos los cuales me complace haber conocido, a los cuales le confié mis más tristes escritos, mi teatral don de escritor, un par de ojos que buscaba cuando quería paz.
Pero esos ojos ya no me miran, no me buscan, no me quieren ver, por eso hoy te suelto mi amor, te dejo libre de mis penas y mis dolores, te perdono y me perdono por creer que eras el paraíso, ahora comprendo que el cielo es la tierra sin mucho de qué hablar.”
Termine de escribir, y lei y relei, pensando en que volví a escribir, maldita seas Luara, sigo escribiendo solo por ti.
Llame a un número que no existe, busque fotos que nunca tome y solo me pregunto ¿Eres real Laura? o solo un triste invento de un triste escritor, sin musa para escribir.
El día termino, y Laura no existe , pero mañana voy a intentar llamarla otra vez, voy a ponerme una de esas camisas que ella eligió para mi, voy a buscar las fotos que nunca tome y tal vez vuelva a escribir o solo comprenda cuan triste y solo estoy.