¿No son preciosos mis bebés?
--Casi tanto como tú--.
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@nickroux-app-blog
¿No son preciosos mis bebés?
--Casi tanto como tú--.
—¿Qué es todo éste escándalo? No ven que algunas personas necesitamos nuestro sueño de belleza, no todos podemos ser tan sexys como ustedes que no lo necesitan—. Les reprochó al grupo de personas que estaban conversando entre sí, observando televisión, e incluso haciendo cualquier tipo de ruido innecesario que le interrumpía la hora de descanso a la rubia.
--Menudos humos te gastas, rubia... no es hora de dormir, es pronto--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Se sentó en el taburete de al lado y sonrió pícara ante sus palabras. —Hay cosas que no conoces de mí, pequeño —bromeó, alzando las cejas también. Abrió después la boca, un poco, y se acercó a él. —Quiero —aceptó, esperando que le diese un poquito.
Sonrió sin remedio ante sus palabras y alzó sus cejas con suavidad, observando a la chica mientras ella comía de su tenedor. --¿Ah, si? Pues Cuéntamelas, yo quiero saber lo que no conozco de ti--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Dio un beso corto a sus labios cuando se separó, lamiéndolos después con la puntita de la lengua. —Tienes razón —coincidió, levantándose de encima. —Te dejo comer… tendrás que coger energía.
Sonrió y alzó ambas cejas al escuchar lo siguiente. --Que pervertido suena eso--. Fingió pensarlo unos instantes y después volvió a sonreír como acostumbraba, abiertamente y casi de forma traviesa. --Me gusta--. Agregó, cogiendo el tenedor y comenzando a comer, ronroneando al sentir que su estómago se calmaba. --¿Quieres?--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Entreabrió los labios mientras se sentaba sobre él, permitiendo que su lengua entrase en contacto con la propia. Un escalofrío recorrió su espalda y se aferró más a su cuerpo, besándole con ganas e intensidad, porque Nick despertaba un deseo inexplicable en ella.
Continuó besándola durante un par de eternos minutos y finalmente se separó, acariciando su mejilla y cuello. --Si no me como ahora eso, se pondrá frío--. Susurró con una sonrisa suave, mordiendo los labios de la muchacha con suavidad antes de apartarse de nuevo.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Tomó el plato y lo dejó a su lado, volviendo a arrimarse a él. Acarició su mejilla y sus labios, con esa sonrisa de angelito que había puesto. —Ya lo veo —asintió, inclinándose para atrapar sus labios finalmente.
Sonrió cuando por fin recibió los labios de la rubia y guió una mano a su nuca para besarla con más intensidad, lánguido a pesar de todo. Coló la lengua despacio en su boca y buscó la ajena para poder juguetear con ella, tirando de su cuerpo para sentarla en sus piernas.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Se mordió el labio al sentir su cuerpo pegado al de él, por lo que le rodeó los hombros con los brazos, arrimándose incluso más. —Genial… —ronroneó bajito, acercándose a sus labios dispuesta a besarle, pero el sonido del bacon hizo que se apartase sin hacerlo. —Joder —se quejó, sacándolo de la sartén. —No se ha quemado, por suerte. Eres efectivo distrayendo —rió.
Se acercó a ella de igual modo para besarla pero cuando se apartó se quedó inclinado hacia la nada. Volvió a tomar asiento, divertido, y se apoyó en sus manos. --¿Ves? Soy muy eficaz--. Comentó con una sonrisita angelical.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Alzó una ceja, sin poder esconder la sorpresa que eso le provocaba. Nunca se había dado cuenta, realmente pensaba que Nick trataba de esa forma a todo el mundo y que no eran indirectas. Acortó más las distancias, fijándose en ese gesto que hacia en su colmillo; siempre se había sentido muy atraída por él. —Me gustas —asintió, pasando por alto el “para ser tu distracción”.
Sonrió al ver que seguía acortando las distancias y se levantó del taburete, tirando de ella para pegarla a su cuerpo. --Entonces supongo que no hay mucho más que decir. Puedo distraerte siempre que quieras y a la hora que quieras--. Comentó con gracia, clavando sus ojos en los ajenos.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Sacó los huevos a un plato y dejó la carne haciéndose para girarse y poder verle de frente.—Es que casi todos los recuerdos que tienes, son conmigo teniendo novio —responde con una sonrisa, rodeando los ojos.—Además, no te lo estaba pidiendo, sólo comentaba —rió, acercándose más a él. —Pero ¿estarías dispuesto en serio?
Torció la cabeza, escuchando atento todo lo que decía y ante su última pregunta alzó su ceja, sonriendo de vuelta. --Llevo lanzándote indirectas desde siempre, Mendler, creo que la pregunta es al revés. ¿Te gusto para ser tu distracción?--. Devolvió la pregunta, pasándose la lengua por el colmillo.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Soltó una carcajada.—¿Y si hubiese dicho que sí? —replicó divertida, mientras freía los huevos con rapidez. —Oh, ya sabes. Cocino para entretenerme. Aunque estoy abierta a otras cosas —bromeó, girándose un momento para mover las cejas hacia arriba, sin dejar de sonreír.
--Pues entonces habría fingido que me da un tirón al levantarme--. Bromeó carcajeando, con bastante diversión. Ella le conocía y sabía que era cierto, que habría hecho eso. Alzó una ceja con suavidad cuando dijo que estaba abierta a otras cosas. --No te recordaba tan lanzada, Mendler... pero si quieres puedo darte otras distracciones--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
—¿No era que te gustaba mirar, Roux? —bromeó, observándole con una sonrisilla traviesa por encima del hombro. Sacó la bolsa del bacon y la dejó en la encimera, mientras se hacía un rodete con el pelo. Sacó la sartén y todo lo que necesitaría, y comenzó a hacer la comida, de espaldas a él. —Necesito distracción…
--Si, claro. Solo preguntaba por no hacer el feo, pero esperaba que dijeras que no--. Le dedicó una sonrisita traviesa, de esas tan suyas, y continuó apoyado en la encimera, observándole el trasero porque era lo único que veía al estar de espaldas a él. --¿Cómo que necesitas distracción?--. Preguntó sin entender, aunque quizá se debía a que estaba demasiado distraído con su cuerpo.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
Caminó hasta el frigorífico y lo abrió para ver qué podía encontrar dentro.—¿Qué tal con bacon, te gusta? —preguntó, con la cabeza escondida tras la puerta, medio agachada para poder ver qué otras cosas había.—También hay filetes de algo.
Observó el trasero de su amiga con disimulo cuando se agachó para mirar en la nevera y se sentó en uno de los taburetes de la isla del centro, apoyándose en la misma. --¡Bacon! Me encanta el bacon--. Sonrió amplio. --¿Quieres que te ayude?--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
—Tortitas —respondió en seguida, porque era lo que mejor se le daba.—Y también huevos y carne y esas cosas —informó encogiendo los hombros, con una sonrisa. —Tú dime qué te apetece, feo.
--Algo salado--. Admitió sonriendo. --Ya sabes que no soy muy amigo de lo dulce. Lo único que me gusta es el chocolate y me da alergia--. Sonrió de lado y entró en la cocina tras ella, apoyándose en la encimera. --Huevos, quizá. Con algo más--.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
—Lo sé, lo sé —rió, más cuando la despeinó y le dio aquel beso en la cabeza. —¿Y qué quiere comer el señorito? —preguntó, mientras iban hacia allí, todavía jugueteando con su mano de forma amistosa.
Caminó sin soltar su mano, con una pequeña sonrisa suave, y encogió los hombros. --¿Qué sabe cocinar la señorita?--. Preguntó, imitando el tono de su voz solo por picarla, entrelazando sus dedos porque le era más cómodo.
Daría cualquier cosa por no salir de la cama...
—¿Sabes? Hasta pareces uno —siguió la broma del chico, negando con la cabeza en compañía de una pequeña risa— Dime tu secreto, estará a salvo conmigo, lo juro.
Soltó una risa y encogió los hombros. --No tengo ningún secreto... ¿nunca has ronroneado?--. Preguntó. --Yo suelo hacerlo cuando estoy en la cama y estoy a gusto--. Explicó.