Soy tu mujer. Tu compañera, tu amiga. Y tu amante. Soy una guerrera que piensa ganar más de mil batallas de tu mano, o por ganármela. Soy esa niña que te saca la lengua despuĂ©s de meterse contigo y se cubre las mejillas para no ser asaltada a base de pellizcos. Soy la madre que te ha dado un hijo, que con sus más o sus menos ha intentado ayudarte con todos los obstáculos y las mayores alegrĂas de nuestra familia. Soy esa personita que se vuelve diminuta en tus brazos, y enorme cuando te abrazo por la espalda, porque no hay paraĂso en este mundo que se asemeje al lugar que dejas entre tus brazos. Para mĂ. Porque eres para mĂ asĂ como yo lo soy para ti.Â
Porque, la magia que despierta cuando nuestras manos se buscan, se encuentran y se enlazan, no existe ni en todas las pelĂculas de Disney por mucha purpurina que echen al final.Â
Porque, nos hemos dado cuenta de que los finales felices son tan fáciles, y que lo de comer perdices lo hemos sustituido por una buena raciĂłn de besos y bocados por tu piel. Porque sĂ, tambiĂ©n entras en mi plato, postre y tentempiĂ© favorito.Â
Que si tengo que apretar los nudillos y rasparlos contra la carne con tal de salvarte, que si tengo que presionar un botĂłn que marque un ante y despuĂ©s en el prĂłjimo con ese frĂo sonido a muerte. Que si tengo que pelearme con medio mundo con tan solo mis garras, uñas y dientes. Que si tengo que salvarte de mil aprietos. O sujetar tus dedos entre los mĂos con tal de volver a verte en el camino, lo harĂ©.Â
No hay lugar, distancia, situaciĂłn, problema y discusiĂłn que sea capaz de arrancarme del pecho todo lo que en su dĂa una de tus sonrisas instalĂł. Una descarga masiva de recuerdos y sentimientos que empezaron desde entonces. Y no hay terabytes suficientes para guardar cada momento que hemos compartido.
Que te amo, que te he amado desde el segundo cero en el que nuestras manos se unieron, que aún te amo porque pienso amarte toda la vida, porque te amaré.
Soy tu mujer. Tu compañera, tu amiga. Y tu amante. Soy tu guerrera.
Soy la persona que nunca soltará tu mano. Jamás.
Nikky. Â








