mick4yl4
La noche anterior fue alocada para la castaña, había ido al bar a beber un par de copas y tal vez hasta hizo una cosa más, pues la verdad es que en ese momento no le importaba, ella traía un dolor de cabeza horrible y sólo quería dejar de escuchar los motores de los autos a su alrededor. Cuando abrió los ojos se dio cuenta de que no estaba en su casa (ni cerca de allí), pues se encontraba tirada en el césped y para colmo aquel lugar parecía ser la parte de Galena donde todos creían ser santos. Dio un suspiro pesado y se sentó, pasando una mano por su rostro, tratando de despertarse completamente. “¡Oye!” le gritó al pobre individuo que pasaba por allí. “¿Tienes una cerveza o un cigarro?”
había salido a caminar por ahí, necesitaba airearse un poco de todo; & nada mejor que poder ensimismarse cerca de los más verdosos lugares que poseía Galena. sin embargo, acabó por encontrarse con una sorpresa. —¡Mikayla!— exclamó al instante en que sus orbes lograron dar con la femenina silueta, expresando una irónica alegría cual sabía que la contraria para nada sentía. de todos modos, se le acercó con una amplia sonrisa mientras que deleitaba su vista con el aspecto que poseía. —veo que la pasaste mal ayer, eh.— se permitió molestarla, mientras que sacaba la cajetilla de cigarrillos que siempre portaba consigo mismo. —¿te acuerdas de lo que hicimos ayer?— prosiguió, tan solo para jugar un rato con ella, mientras le extendía lo que pedía.











