Nunca he sido interesante o lo suficientemente linda para que alguien se quede. No tengo mucho qué ofrecer: sólo un poco que decir, no mucho que puedas admirar. No soy muy inteligente, no tengo los atributos de una modelo ni la destreza de una atleta. Me río por todo, no veo de lejos sin lentes, soy torpe al hablar y ya me traquean las rodillas. No soy mucho, pero hago todo lo que puedo. No soy mucho, pero doy todo lo que tengo. No soy mucho, pero siento todo. No soy mucho, pero sueño tanto como quiero. No soy mucho, soy todo lo que ves y quizás, un poquito más.










